Colección Voyeur

Miércoles 07 de Julio de 2004
Acerca de la Venganza
Hoy tengo ganas de compartir contigo una reflexión, en principio, personal.
¿Viste Kill Bill I? Y ¿Kill Bill II?
Bueno, te cuento que yo tuve el placer de verlas ambas.
Te las recomiendo.
Me gustaría conocer tu opinión y si ya sabes de estas dos películas que menciono aquí ?incluso si conoces la obra de Tarantino?, resultaría interesante que pudiéramos intercambiar puntos de vista acerca de su contenido.
Después de todo, es saludable apostar a que puede abandonarse la actitud ?pasiva? a la que el mal uso de los medios de comunicación no tiene acostumbrados; quiero decir tomar conciencia que este monitor no es un aparato de televisión aunque se le parezca, sino que estamos frente a un poderoso y valiosísimo medio de comunicación.
Desde Buenos Aires sale este comentario para ser leído por ti que estarás quién sabe en que parte del planeta. Una maravilla...
Bueno voy a lo que vengo prometiéndote, la histeria no es mi vestido favorito.

Me referiré a una escena que ocurre casi al final de Bill Kill I.
Me detengo especialmente en esa escena quizás porque la relación entre su contenido y la estructura que lo contiene comparte ?a mi modo de ver?, un punto esencial con la poesía: algo será dicho sin hablarse ?se pronunciarán las mínimas pero indispensables palabras?, es allí, justo en el borde donde las palabras se atrincheran para morir antes de degradarse.
Sobreviene entonces el acto , aquello que está, según lo que porte, más allá o más acá de lo enunciado.

Beatrix Kiddo llega por fin hasta O´Ren Ishii y las dos mujeres se enfrentan.
Ambas se dedicaron a cultivar la astucia, herramienta a la que la mujer parece haber recurrido históricamente para enfrentar a la fuerza del varón, del músculo.
Ellas se formaron bajo la disciplina de las artes marciales ?¿artes marciales??.
Hasta ahora no había pensado dos veces seguidas acerca este concepto...
El Arte de la Guerra... Todo es diferente cuando se eleva a la jerarquía de Arte ¿no te parece? Puede ser tema para otra nota...

Dos mujeres.
¿Podría tratarse de dos hombres?
No.
¿Por qué no?
Porque a nuestro imaginario no le costaría nada montar la escena desarrollada por dos ?ellos?.
Y viene a cuento aquí el punto de vista que deseo compartir.
Vengo observando en la obra de Tarantino ?te reitero: la mía es sólo una lectura, un punto de vista que viene interesándome por estos tiempos?, y he notado que este talentoso artista, viste la escena con su mejor traje de luces; lejos de maquillar los miles de desenlaces ?cumbre? de películas de cowboys, de dejar para siempre en manos masculinas el éxtasis épico, como así también el sublime clamor del lirismo ?estamos acostumbrados a que ?ciertas cuestiones? son cosas de hombres y resueltas por hombres?, Tarantino deja hablar a estas exultantes expresiones humanas, las abandona confiado en manos de la mujer, dibujando para ellas un escenario en el que Eros (vida) y Tánathos (muerte) entran en compleja comunión: poesía.
En esta escena de Kill Bill I, la Guerra se presenta con cara de mujer y la batalla es una bella y profunda danza: una ceremonia.
Una manifestación de la femineidad potente; el cuestionamiento a la ecuación con la que nos ha atravesado la cultura; el esquema nada ingenuo de mujer-madre, pasividad, víctima, debilidad, lágrima y al uso perverso (más o menos inconsciente pero perverso al fin) que de estos lugares hizo la mujer, sin poder esquivar el ir contra sí misma justamente por no ser lugares elegidos sino adjudicados por la cultura misma.
A nuestros queridos varones no les va mejor, pero será válido que sean ellos mismos los que coloquen su propia palabra cuando perciban que el despliegue de su identidad hace rato que se encuentra obstaculizado y con necesidad de estar a la altura de las circunstancias en un mundo que ya no es el mismo.
Por el momento y probablemente por ser mujer, me detuve a mirar desde este ángulo y a partir de ello es que surgió esta reflexión sin mayor pretensión que la de ser compartida, intercambiada y enriquecida por otros puntos de vista.
B.B. y O´Ren son mujeres que se comprometieron en su fuero más íntimo y en diferentes momentos de sus vidas, con la venganza por la pérdida de lo que más amaban en la vida.
Allí, cara a cara, en medio de la noche, donde una tenue nevada parece detener el tiempo queda entronizada la venganza, ese sentir que coagula todo sentimiento posterior a quienes la originaron.
La vida se detiene y lo único que avanza es lo que motoriza la venganza, en aras de su imperiosa necesidad de satisfacción; es un ajuste de cuentas, el cobro de una deuda en verdad impagable, si no tomara la forma de vida por vida.
No son simples asesinas, son dos mujeres pares en cuanto a sus posibilidades, en ese instante enemigas, pero hermanadas desde la historia de cada una por la misma pasión: venganza.
Tarantino elige para el comienzo de la contienda una pieza musical del flamenco español que remite en el acto y en plena armonía con las posiciones que toman BB y O´Ren, a una lidia de toros, más aún, al preciso momento en el que toro y torero parecen desafiarse mutuamente.
El combate se despliega y O´Ren hiere a BB como un banderillero lo hace con el toro.
La fuerza no habita el arma, se ostenta en la mirada. Parece ser que la primera condición para obtener un triunfo es convencer al rival de que inevitablemente será vencido.
La contienda se desarrolla; un gran nivel estético sostiene la escena.
Tarantino maneja la exquisitez y la sutileza. Tiene el arte de utilizar objetos, sonidos, cambios en la música y el color que marcan la secuencia y dejan mensaje.
Todo acompaña la historia que, en definitiva, desea contar.
Se cierra la contienda entre estas dos mujeres. O´Ren es herida por BB y comunica más allá de la palabra, su rendición.
Ésta, continuando con la ceremonia le pregunta si está lista para morir.
O´Ren lo está, considerando que la decisión de morir no siempre es en primer lugar la muerte del cuerpo; algo puede declararnos muertos aunque sigamos respirando y nos siga latiendo el corazón por un tiempo indeterminado más.
Desde esa estocada mortal a su narcisismo es que O´Ren asiente.
Peleará a sabiendas de que los dados ya están echados.
BB termina con un último golpe magistral de su katana, levantando la tapa craneana de O´Ren, quien se desploma.

Es interesante observar que BB no disfruta en absoluto ni de su victoria, que no lo es; ni de la muerte: la de O´Ren Ishii y menos aún de la muerte misma.
Se aleja del cuerpo de O´Ren, ya sin vida, sin voltear la mirada.
Es un momento que no deja de remitir ?al dolor? y el instante mismo también es un dolor.
Debía suceder...

Dos cosas más y termino:
La venganza parece no ser una decisión personal, quizá como el resto de las pasiones, ?nos tiene en su poder?.
Algo hay que hacer ?pienso entonces?: la venganza se constituye en ese algo.
Algo hay que hacer con un dolor frente al que no se puede hacer nada.
Imagino, así, a la venganza como un intento vano, desesperado, ante la imposibilidad de duelar.

P.B.
 
Publicado por La Bacana a las 12:01

Respuestas
24 Julio 2004 - 06:30
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He leido dos veces este comentario,la primera vez, me sorprendio el estusiasmo o como tu dices el casi histerismos que le as puesto..(aclaro que soy lectora no escribiente) Con respecto a tu opinion de que el internet es un vehiculo de comunicacion, por supuesto, pero me temo que pasara ser otra caja tonta en un espacio corto de tiempo,las personas tenemos la mala constumbre de todos los avances que nos dan mal utilizarlos...ya se vera. Con respecto a tu post, te digo que he visto toda la obra de Tarantino, y lo que me sorprende y no en estas si no en todas sus peliculas es el papel que representa la mujer..¿te as fijado que sin perder la feminidad, son mujeres de fuerte y marcado caracter?cosa que otros directores,juegan con el esteriotipo de lo que es una mujer.El añade a la mujer, aparte de un bonito cuerpo y cara .adtitudes que se suponen de hombre.ejemplo la venganza, disciplina etc...cuando en la mayoria de las peliculas las mujeres son seres sensibles y vulnerables, el consigue que una mujer pueda tener corazon guerrero, sin hacerlas ridiculas, si no admirables... Otro detalle que siempre me fascino de su obra..es el arte de la guerra, el mafioso, el maton etc.. todos esos personajes de su obra siempre manejan el codigo del honor del gerrero..un maton de sus peliculas si te fijas bien,no mata por que si, si no que sigue, unas pautas de honor como en los antiguos samurais o otros antiguos guerreros; del tema te podria estar hablando mucho por que soy muy oral , mas que escribiente...y me interesa... Con respecto a la pelicula te dire , cuando yo la vi,como todo lo de Tarantino me encanto..pero al final llegue ala conclusion, de que la venganza castigan,pero no quitan las culpas, y creo que Tarantino,quiso transmitir eso en su pelicula...en fin a pocos suele dejar indifirente sus peliculas.... Saludos nos veremos mas amenudo..
26 Julio 2004 - 12:06
Enviar un emailLa Bacana
Podría no haber coincido tu "mirada" sobre esta obra de Tarantino( por lo menos acerca de la escena que tomé como disparador de mi comentario). Nada hubiera hecho que tu comentario dejara de ser sumamente valioso. Primero porque has tenido la deferencia de leerlo, luego de dejar tu palabra, tu opinión acerca del mismo. En segundo lugar, y como nadie de nsotros tiene "la verdad", tu punto de vista, en caso de que hubiera sido distinto, hubiera tenido doble valor ya que enriquecería nuestro "diálogo". Uno escribe para ser leído y si el que nos lee/"escucha" nos da su personal devolución, la que sea, esto es una alegría; así lo dejé expresado cuando presenté este espacio "DESDE EL DIVÁN" que tan gentilmente me fue ofrecido por los responsables de esta web. Como vos, he visto toda la obra de Tarantino y una de los ejes para reflexionar sobre ella, es ésta que hemos compartido. Coincido plenamente en tus apreciaciones, he reflexioado acerca de ello, sólo que tomé, como te comentaba, UNA escena , para no extenderme indefinidamente. Sabemos, los que ndamos en el ciber-spacio, que a veces algún material puede ser sumamente valioso pero lo vertiginoso de nuestros tiempos y la camtidad inaborable de información que se recibe hace que si uno es breve tenga la posibilidad de que alguien se detenga y lea. Será un placer profundizar contigo, este análisis acerca de la venganza, los valores que mueven a un "guerrero"; todo sucede bajo diferentes motivaciones a las que nosotros conocemos. El honor, el salvaguardar el linaje... Valores... Vuelvo a agradecerte tu valioso protagonismo en esta tarea, Rescaatr la palabra, reaprender lo que el arte del diálogo implica con toda la posiblidad que este medio, Intenet, nos ofrece. Quedo a tu disposición. La Bacana

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