Colección Voyeur

Jueves 23 de Septiembre de 2004
Oxitocyna

Es la que me susurra que sí, que cuando nos sentemos a cenar, y sin que lo adviertas, te deje sobre el plato el chocolate que más te gusta, ese con uvas pasas en invierno; y que te sorprenda de vuelta del trabajo con un ramo de jazmines en primavera. La que me provoca esa sensación apacible y tenue cuando me muestras ese gesto en especial, ése que te define como única e irrepetible; la que me guía la mano hacia tu espalda para el masaje suave que desaloje el agobio y te haga deslizarte al sueño reparador como a un niño que juega en un tobogán. La que me permite reconocerte en cada recodo y en cada pliegue, en tus elevaciones y tus honduras cada vez que revivimos esa maravillosa experiencia de fundirnos, carne con carne, y procurarnos el mejor placer.

La misma que te induce a la ocurrencia oportuna, al guiño cómplice, a la caricia suave, a la comida sorpresa, a la mano entrelaza los dedos con los míos sobre la tibieza del vientre antes de cerrar los ojos. Es la hormona que te incita a abrir los brazos para envolverme y las piernas para recibirme; la del beso blando, los ojos brillantes y la risa franca.

Su nombre científico es Oxitocyna, y aseguran que se trata de La Hormona del Amor.

Algunos –que la conocemos íntimamente–, la llamamos por su nombre de pila.

Le decimos Ternura.

 
Publicado por Simon a las 05:52

Respuestas
19 Octubre 2007 - 20:46
Enviar un emailTovaris
La mirada a través de una abertura sea cerrojo, abajo de la puerta, una rendija, la ventanilla, etc.. es muy excitante y más aún si esta de pormedio ser descubiertos en el acto. El escuchar los susurros, quejidos, gozos, es parte de la expresión del gozo , extasís del ser humano. Saludos y un beso.

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