No sé cuántos, entre los hombres o mujeres que alguna vez lo han llevado a la práctica, llamarán a esta posición por su nombre. Por lo general, se la suele llamar ?El Perrito? y, tal como lo podéis ver resulta una posición muy voluptuosa. Aquí, hay que hacerlo con pasión desenfrenada y casi con salvajismo.
Para jugar así, ambos os debéis poner en cuatro patas... como los perritos.
Y cuando lo probéis, os daréis cuenta que esta postura concentra una cantidad de ventajas que muy pocas tienen: Una de las más importantes es la comodidad que le da al hombre para estimular el clítoris o la cola de su compañera. Además permite una cantidad de movimientos que ni os imagináis.

Además la mujer tiene la posibilidad de tomar y acariciar con una de sus manos los testículos del hombre, lo que resulta muy placentero. En lo general da la facilidad para intercalar el sexo vaginal y el anal, lo que a muchos les resulta sumamente gratificante.
En esta posición el pene queda atrapado ?o se atrapa solo?, entre los glúteos, lo cual por lo general resulta muy excitante para el hombre.
Para decirlo en pocas palabras, un encuentro sexual que incluya esta postura suele resultar tan salvaje como os podéis imaginar y quienes la llevan a la práctica, por lo general terminan exhaustos.
Es, posiblemente, la posición que más refleja en la realidad de una de las máximas del Kama Sutra que dice: "En el ardor de la cópula, una pareja de amantes enceguece de pasión y prosigue con gran impetuosidad, sin prestar la menor atención a los excesos".
Vosotros, los que podéis, disfrutadlo. Os dejo un millar de besos.