Martes 25 de Enero de 2005
Leonor de Aquitania: la belleza legendaria
Leonor de Aquitania, casada con Luis VII de Francia –corte en la que no fue bien recibida–, llegó acompañada de una corte de trovadores, músicos y bailarines que se dedicaban continuamente a hacer fiestas, y por los que tuvo una especial predilección –puede suponerse que fue amante de varios de ellos–, al punto de pasar a la historia como una de las primeras mujeres trovadores (trobainitz) de la historia.
Su belleza era famosa, aún en vida y llegó a decir de su esposo que no se había casado con un rey, sino con un monje a quien, dicho sea de paso, le dio dos hijas.
Una de las posibles causas de separación del rey de Francia, fue la posible –aunque no probada–, relación de Leonor con su tío y tutor, Raimundo de Toulouse.
Se cuenta de ella que intentó huir de Francia en una galera para encontrarse con el sultán de Egipto, Saladino, con quien tenía relaciones, aunque es bastante improbable puesto que para esa época el sultán no debía tener más de doce años. Como sea, y aunque se lo prohibiera el Papa en persona, Leonor –que era una mujer que no solía aceptar un “no” por respuesta–, se propuso viajar a Tierra Santa, y así lo hizo.

Luego le vino en ganas contraer enlace con Enrique II de Inglaterra, y no dudó ni un instante en terminar dentro de su cama, pese a que había firmado un acuerdo en el que se comprometía a no casarse sin autorización previa de su anterior marido, el rey de Francia.
Por supuesto que Leonor no cumplió en lo más mínimo con esa pretensión. Su poder territorial era muy grande como para tener que depender de pactos y acuerdos con los hombres, por más reyes que fuesen.
Con Enrique II tuvo tres hijos, y el más conocido fue su preferido, Ricardo a quien conocemos como Corazón de León.
“El León en el invierno”, filme protagonizado por Catherine Hepburn en el papel de Leonor, Peter O´Toole interpretando a Enrique II y Anthony Hopkins –en su primer papel importante en su carrera actoral–,, como a Ricardo Corazón de León, recrean más o menos verazmente la relación que, ya de grandes, se había establecido entre el rey de Inglaterra y su mujer, a la que mantenía presa en el castillo de Chinon, y a la que sólo permitía salir en las fiestas navideñas.
Y es que además de bella, Leonor tenía carácter fuerte y se las traía. Cuando podía, conspiraba en contra de su marido para que Ricardo ocupara el trono lo más pronto posible. Sólo se tranquilizó con la muerte de su marido, en 1189, y con la coronación de su hijo preferido como Rey de Inglaterra.
Esta mujer de belleza legendaria, dos veces reina, pasó sus últimos días en el monasterio de Fontevrault, donde está su sepulcro junto al de su amado Enrique –porque que lo amó, es innegable–, el de su hijo Ricardo y el de Isabel de Angulema, esposa de su otro hijo de Juan Sin Tierra .
Publicado por Silvia a las 05:00
25
Enero
2005
- 19:46
br
vaya historia,
saludos
http://www.brunoruiz.blogspot.com
08
Marzo
2005
- 18:01
Juan Al parecer, Leonor fue algo más que una simple " putita" como pinta esta biografía.Ella enseño a los bestiales hombres de aquella época el arte del amor cortés que trajo de oriente, es decir:para acostarte con la mujer no utilices la troglodita fuerza, mejor seducila, conquistala, halagala, y ella misma se abrirá como una flor.
08
Marzo
2005
- 18:01
Juan Al parecer, Leonor fue algo más que una simple " putita" como pinta esta biografía.Ella enseño a los bestiales hombres de aquella época el arte del amor cortés que trajo de oriente, es decir:para acostarte con la mujer no utilices la troglodita fuerza, mejor seducila, conquistala, halagala, y ella misma se abrirá como una flor.
15
Marzo
2005
- 09:15
libidine
Leonor no fue solo una personalidad luminosa en una epoca de sombras ,sino que ademas enseño el arte del amor e inspiro uno de los mayores legados que nos podia dejar la historia:la poesia del amor cortes compuesta por sus trovadores.Ellos cantaban al amor y los ideales femeninos,recuperemos esos sentimientos.
20
Abril
2005
- 08:12
DeseoLeonor fue una mujer poderosa que supo administrar su belleza con inteligencia, si los hombres pueden utilizar artimañas que les beneficie y no se les insulta, porque a las mujeres si, y ademas se les llama "putitas".
Es curioso como no se nombra que las mujeres de aquella época se le obligaba a casarse con quienes sus padres eligieran, independientemente de su edad ni del status social al que perteneciera.
Ella era un "corpus delicti" y lo supo utilizar, bravo por ella!
20
Abril
2005
- 16:47
Silvia Bonasi¡Ay, Deseo! ¿No es un discurso un poco demasiado feminista el tuyo? Mira, sí, es cierto, en aquella época a las mujeres de cierto rango se les concertaba el matrimonio. Leonor no era de las que se dejaran mandonear en la vida, ni por sus padres ni por nadie. Y mujeres como ella las hubo unas cuantas, las hay, y las habrá. En estas notas no se trata de embanderarse con posturas machistas o feministas, y menos aún criticar a hombres o mujeres. Se trata de historia, y la historia es como es, aunque a veces no nos guste. De hecho, la historia está llena de mujeres que, en vez de hacer como Leonor de Aquitania, manejaban los hilos del poder pero más sibilinamente. Gracias por tu comentario. Afectuosamente, Silvia
29
Abril
2005
- 17:48
JuanAl leer respuestas como las de Deseo(vaya justo nombre o seudónimo para una femina), reflexiono sobre la disconformidad de algunas mujeres que parecen no advertir el enorme poder que la naturaleza les concedió:la fuerza sexual, el dominio a voluntad del deseo del hombre, que adquiere dimensión, a mi entender, porque es invisible.
¿Ignora acaso Deseo que esa "injusticia
masculina" tan sólo sea como el manotazo
de un hombre, luchando desesperado en la oscuridad contra un poder que no ve?
Por eso me parece acertada tu respuesta,Silvia, hablando de lo sibilino del poder en otras mujeres.
Saludos.
29
Abril
2005
- 20:24
Silvia BonasiGracias por tu comentario, Julián. Yo no tomo partido por ningún bando. Ocurre que soy mujer y me conozco y conozco cómo las gastamos las mujeres, y cómo las hemos gastado a lo largo de la historia y, ¿sabes? a veces me entran dudas acerca de eso del "poder" del hombre sobre la mujer. De hecho, hemos conversado mucho con Simón, que es nuestro especialista en Historia, y estamos de acuerdo que vivimos en un Matriarcado desde el período republicano de Roma, por lo menos. Pero tampoco es para embanderarse ¿sabes? Deseo ha usado su derecho a hacer un comentario, y es válido. Gracias al disenso respetuoso de la opinión de los demás, se consigue la armonía en este mundo loco. Te dejo un afectuoso saludo. Silvia
29
Abril
2005
- 22:01
JuanBueno, Silvia, primero te aclaro que no me llamo Julián, sino Juan,y en segundo término me gustaría que me amplíes, si queres, como es eso del poderío de la mujer a partir del matriarcado republicano.Siempre he escuchado la expresión"Pater Familias" y su pancrático dominio en las casas de Roma(supongo que en tiempos republicanos también).Tanto queera señor de vidas de hijos, mujer, esclavos....Gracias
30
Abril
2005
- 17:44
Silvia BonasiEstimado Juan: disculpa el cambio de nombre. Fue involuntario. Respecto de tu inquietud, lee a Suetonio, por ejemplo, y luego pregúntate: ¿Quién tenía las verdaderas riendas del poder? Augusto César o Livia, su mujer. Y luego de Augusto, a su muerte, ¿quién las tenía? Tiberio César, o Livia. Dicho sea de paso, ten en cuenta que Livia era madre de Tiberio, de su primer matrimonio. Y sigue un poco más adelante: ¿quién llevó al poder a Nerón? ¿El senado o su madre, Agripinila? et al, et al. Ciertamente que la ley romana le atribuía al Pater Familias la potestad omnímonda de vida y muerte sobre la esposa, los hijos y todas sus posesiones (llámeselos esclavos). Pero, en la vida cotidiana, en la práctica, te pregunto... ¿realmente la tenían ellos? La filosofía -me ha enseñado Simón-, no responde preguntas. Se las hace. Así se aprende a comprender. Te dejo un afectuoso saludo. Silvia
01
Mayo
2005
- 15:56
JuanHola, Silvia.Grcias por tu respuesta.Escasi coincidente con lo que opinaba al responder a Deseo:el manejo de la mujer desde la invisibilidad.Estoy de acuerdo con lo que decis.
Con respecto a leer a Suetonio, tambien podria sugerir leer a Graves o ver miniserie sobre "Yo Claudio".El manejo de Livia o de Agripina,la menor ,queda explicito.Gracias
02
Mayo
2005
- 15:38
Silvia BonasiEstimado Juan: He leído a Graves. Ten en cuenta que ha escrito una novela, no un texto histórico. Para un buen análisis del tema, te sugiero a Will Durant, en su obra sobre la historia de la humanidad, en los tomos correspondientes a Cesar y Cristo. También puedes leer a Pierre Grimal en su obra "La Civilization Romaine" y a Fergus Millar en "El Imperio Romano y sus pueblos limítrofes", entre otros autores. Gracias por tu comentario. Un saludo. Silvia.
02
Mayo
2005
- 17:14
JuanEs correcto lo que decis de Graves:es tan sólo una novela.Pero tené en cuenta que esta basada, entre otros, en Suetonio y su"Vida de los Césares", libro que he leído.
Por otra parte no es necesario que me recomiendes tantos libros, ya que sobre la cuestión planteada hemos arribado a un acuerdo.Tus ejemplos sobre Livia y Agripinila son lo suficientemente evidentes si se lee o ve "Yo Claudio", entre otros.
Bueno, Silvia, creo que el tema esta agotado,y no quisiera reducir tu página sobre Leonor, a una discusión sobre el rol de la mujer, que acaso derive en consideraciones misóginas o... miso, miso,misoandrinas(disculpa si el término no es correcto, es que lo tuve que inventar, ya que el diccionario no dice nada al respecto.¡Como si no hubiera también mujeres que odian a los hombres!.Saludos.
03
Mayo
2005
- 12:19
Silvia BonasiPrecisamente de ésas, que tú mencionas, son las que más abundan. Diría que son legión. Siéntate en un café de esos con mesitas en la calle, un sábado por la noche o un domingo a la mañana y las verás: en parejas, con un monotema: ¡Qué terribles son los hombres! Así es como estamos transformando esto, que alguna vez fue una Nación, en un territorio poblado. La mención de los libros, era simplemente por si te interesaba el tema para leerlo a fondo. Saludos. Silvia
03
Mayo
2005
- 17:08
JuanHola, Silvia.Sí, el tema me interesa.Yo diría que soy como un romanófilo perdido, especialmente del imperio y su cuota de locura y exceso.Gracias por tus sugerencias y libros.Saludos.
03
Mayo
2005
- 17:08
JuanHola, Silvia.Sí, el tema me interesa.Yo diría que soy como un romanófilo perdido, especialmente del imperio y su cuota de locura y exceso.Gracias por tus sugerencias y libros.Saludos.
07
Mayo
2005
- 01:15
ArturoNo que va esa mujer se las trai todas. Era lo que llamarìamos la mujer màs poderosa del mundo. Trovadora y trepadora, pero jugando con las fichas del poder para lograr sus objetivos. en ese entonces una reyna un poco vagabunda, hoy en dìa una mujer normal que se casa con uno y luego con otro y puede incluso provocar una guerra entre ellos.
07
Mayo
2005
- 16:07
Trini
Arturo, más que vagabunda, innovadora, atrevida, cuantas la habrán envidiado, que coraje, con semejantes atrocidades a su alrededo, la debe haber pasado bien, la tía,
y actualmente, igual, a veces elegimos vivir con cada individuos, y nos parece de lo mejor... despues ya sea mujer u hombre, nos preguntamos ¿qué estube haciendo aquí? Me encantó la tal Leonor, muy cojonuda, reinar no es para tibios/as.
09
Mayo
2005
- 10:28
Silvia BonasiHola, Trini y Arturo. Gracias por su comentario. En principio, más que trepadora, creo que Leonor había conseguido sus arrestos manteniendo lo que ya tenía, porque la Aquitania era un lugar muy codiciado tanto para franceses como para ingleses. Su primer marido, el rey de Francia, como Enrique II de Inglaterra, se prendaron de ella, sí, pero también de sus posesiones. Por otro lado, creo que debemos recordar que Leonor no era la abanderada del feminismo de la época y para ser honestos, tenía sus cositas, como por ejemplo (se rumoreaba) haberle puesto los cuernos al rey de Francia con su propio padre. Y respecto de Enrique de Inglaterra, no era un hueso fácil de roer. Tengan en cuenta que la recluyó en el castillo de Chinon, lugar del que sólo la dejaba salir, escoltada, para las fiestas de Navidad. Otros tiempos. Otras costumbres. Les recomiendo no hacer comparaciones con lo que sucede en la actualidad. Les dejo mi saludo. Silvia