Fauno era un dios pastoral y los romanos lo identificaban con el dios griego Pan, que algunas veces el dios era asociado como el dios de la naturaleza salvaje. Tal como su contraparte Griega, él tenía las patas y los cuernos de cabra.
Como era una deidad oracular, podía predecir el futuro que le era revelado durante los sueños o por medio de voces supernaturales que salían de arboledas sagradas. Su principal santuario era el Lupercal en el Palatino. Sus fiestas eran las Lupercalias, aunque se le adoraba también en las Faunalia de primavera y de invierno.. También era considerado un gran músico.

Diana y sus ninfas sorprendidas por los faunos , (detalle) Rubens,
(óleo), 1638-1640, Museo del Prado, Madrid
Venerado como el dios de los campos y de los pastores, era una divinidad protectora de los rebaños, a los que multiplicaba y defendía de los lobos. Era tan juerguista y lascivo, este nieto del dios Saturno, que solía adoptar muchos aspectos diferentes para seducir a las ninfas, al punto que los romanos llegaron a creer que no se trataba de un solo dios, sino de un conjunto de seres, y por eso los llamaron los faunos.
Pero además de voluptuoso y cachondo incurable parece haber sido una deidad violenta y cruel, ya que se contaba que en una oportunidad –según Lactancio–, flageló a su esposa con varas de mirto hasta que ella murió desangrada y todo por haber bebido vino a escondidas de su inclemente y lúbrico esposo.