Colección Voyeur

Martes 15 de Febrero de 2005
Cómodo y mucho más

Cómodo, Marco Aurelio nació en Lanuvim, en el año 161 y sucedió a su padre, el emperador Marco Aurelio en el 180, cuando sólo contaba con diecinueve años, aunque fue vinculado al trono cuando era un pequeño de cinco años.
Vanidoso, libertino, opresor, corrupto, megalómano y cruel, prácticamente no se privó de perpetrar ningún exceso, y hasta parece paradójico que fuera hijo de uno de los emperadores más sabios, prudentes y provechosos que tuvo el imperio romano.
Se cuenta que estando la emperatriz Faustina preñada y a punto de parir, soñó que en vez de un niño paría a unas serpientes, y entre ellas la una que era más fiera que todas. Cuando Marco Aurelio escuchó el relato del sueño, dice que dijo: “Tengo miedo, Faustina, que el hijo que ha de nacer sea tan terrible como una serpiente, y que sea él quien desprestigie mi fama y contagie su ponzoña a toda la república romana”.
Luego de un parto muy difícil, por fin nació el niño, y sus amas de leche se quejaban que cuando mamaba no chupaba, sino que le mordía los pezones.
Desde muy pequeño fue rebelde, caprichoso y arbitrario, insufrible para los sirvientes y esclavos, goloso, malicioso y vengativo. Muy poco paciente con las injurias, soberbio en el mando y, por si fuese poco, sucio en su aspecto, torpe y enrevesado para hablar.

Abandonó el palacio durante cierto tiempo para formarse en una escuela de gladiadores, donde tenía la ventaja de que los gladiadores que luchaban con él debían dejarse matar, si era necesario. Pero las fieras no le temían y en varias ocasiones estuvieron a punto de matarlo.
Gobernó despóticamente y abandonó los asuntos del estado en manos de una corte de favoritos tanto o más corruptos que él mismo. Su megalomanía lo llevó a promulgar un decreto, por el cual se lo deificaba con el nombre de Hércules Romanus.
Derrochó de dinero en fiestas, orgías y la manutención de dos harenes –uno con trescientas mujeres y otro con trescientos mancebos–, y ese despilfarro arruinó el tesoro, porque hasta su salario como gladiador –mucho más alto que el de cualquier otro luchador–, se pagaba con los fondos públicos, del mismo modo que los juegos en el Coliseo , que él volvió a autorizar, y que habían sido prohibidos por su padre.

Joaquin Phoenix interpretando a Cómodo en el
filme “Gladiator” dirigido por Ridley Scott

Obsesionado con poseer a su hermana Lucila, aprovechó que ella enviudó para obligarla a cometer incesto con él. Por cierto, el hecho de mantener relaciones con ella no fue obstáculo para exiliarla a Capri y mandarla a ejecutar cuando descubrió que Lucila conspiraba contra él.
Sus excentricidades llegaron al extremo de, estando borracho perdido, pretender copular con una pantera negra en celo y a mandar a juzgar y a ejecutar a dos de sus mancebos favoritos –los jóvenes Parennis y Cleandro–, cuando se hartó de ellos.
Sufrió numerosos atentados, y después de uno de ellos, eliminó en un solo día a veintitrés senadores de los que sospechaba que habían planeado el atentado. Y no contento con ello, mandó eliminar también a las respectivas familias, niños incluidos.
Finalmente, en el año 192, un nuevo complot tuvo éxito y murió estrangulado.
Cuesta creer que haya sido hijo del emperador filósofo .

 
Publicado por Simon a las 05:00

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