Aunque se crea lo contrario, las geishas tal como se conocen hoy en día son relativamente modernas, ya que aparecen aproximadamente en el 1700. Claro que en Japón existieron mujeres que cumplieron un rol similar mucho antes. Se puede decir que las actuales geishas tienen sus predecesoras en las saburuko, que aparecieron a finales del siglo VII y las shirabyōshi, que surgieron y cobraron real importancia en el siglo XII.
Las saburuko –la traducción más apropiada sería “las que sirven”–, eran generalmente mujeres sin hogar estable, que subsistían a base de favores. Favores sexuales, se entiende. Por lo general, las saburuko eran de la clase más baja, aunque algunas contaban con talento y buena educación y a menudo muchas de ellas asistían a reuniones de aristócratas para amenizar las veladas con sus bailes y con sus canciones.
En lo que respecta a las shirabyōshi, se trataba de cortesanas que adoptaron el nombre del baile que solían representar y surgieron en el período Heian, un momento de grandes cambios sociales.

En esa época muchas familias aristocráticas se enfrentaron a serios problemas económicos. La única manera de sobrevivir para muchas de las hijas de esas familias era convertirse en shirabyōshi. Por el hecho mismo de pertenecer a una buena familia, estas jóvenes tenían una educación exquisita y pronto comenzaron a ser muy valoradas por su talento tanto en la poesía cuanto en el baile.
Un detalle curioso para mencionar es que estas cortesanas solían vestir con ropas y capas de hombre, y como ellos, también llevaban espadas. Sus canciones y sus bailes solían ser, además, muy eróticos.
Cuando surgieron las primeras mujeres que se llamaban a sí mismas geishas, se las conocía como onna geisha, que literalmente significa “mujer geisha”, ya que en aquellos momentos la palabra “geisha” hacía referencia a los hombres – como otoko geisha, es decir, hombres geisha–, que se dedicaban a entretener con su arte a los clientes de las casas de té dentro y fuera de los barrios de placer.
Pero con el paso del tiempo el número de hombres que se dedicaban a esta profesión fue declinando y como cada vez más eran mujeres quienes se dedicaban a esta actividad, el término geisha empezó a utilizarse para referirse a estas mujeres.
Hasta 1958 el paso de maiko (aspirante o aprendiz) a geisha, el paso a la edad adulta se realizaba mediante el mizuage, o desfloración ritual, y era común que las maiko en algún momento de su aprendizaje, pasaran por esta experiencia. Pero este, claro, será un tema para otra nota.
Besos para todos.