Colección Voyeur

Lunes 21 de Febrero de 2005
De tal madre, tal hija

Teodosio II, instruido pero débil, gobernó el Imperio Romano de Oriente en Constantinopla, aunque parece ser que no le daba mucha importancia a los asuntos de estado, que quedaron en manos de su esposa Eudoxia y de su hermana Pulqueria, que se odiaban concienzudamente.
Eudoxia pasó  a la historia descripta como una mujer frívola y ambiciosa, obsesionada por el manejo del poder.
No obstante su falta de carácter y su desinterés de los asuntos públicos, se las ingenió para llevar a cabo una gran labor cultural en la que destaca la creación de la Universidad de Constantinopla (425), la convocatoria del Concilio de Éfeso (430-431), para defender a Nestorio, y la publicación del Código Teodosiano (435-438) y las obras de ingeniería que salvaron a Bizancio de caer en manos de los Bárbaros.
Teodosio y Eudoxia tuvieron una hija Eudoxia Liciana, nacida en Constantinopla, que heredó el carácter y el temperamento sensual de la madre, además de una astucia y una frialdad notable a la hora de tomar decisiones, por lo que terminó ostentando el cargo de Emperatriz de Occidente.
En 437 se casó con su primo, el emperador romano Valentiniano III. Tres años antes la flota de Genserico el vándalo, había derrotó a la de Aspar, que se vio obligado a retirarse con grandes pérdidas, y un año después los vándalos obtuvieron de Valentiniano III la condición de federados del Imperio, como lo eran los visigodos.

Pero en 442 Genserico volvió a las andadas. Tenía preparada una gran flota que causó pánico en el Imperio Romano. Sólo el Imperio de Oriente tenía una flota capaz de hacerle frente, pero Genserico pactó con los persas y logró que el Imperio Oriental no interviniera. Parece ser que mientras pactaba con Valentiniano, le había echado el ojo a la bella Eudoxia Licinia, que se le quedó entre ceja y ceja... Y a ella, quizás, le había ocurrido lo mismo, porque cuando su esposo Valentiniano fue asesinado en 455, y ella obligada a casarse con su asesino, Máximo, para vengarse se llegó hasta el campo de los vándalos a quienes instigó para que atacaran y saquearan Roma, seguramente siguiendo el principio que reza que “si no puedes derrotar a tu enemigo, transfórmate en su aliado” Como premio, y luego de la caída de Roma, fue llevada a África por Genserico junto con sus hija Eudoxia y Placidia. Genserico –dicen las malas lenguas–, después de disfrutar de sus favores la había casado con su hijo.
Murió en 473. La hija, había superado con creces a la madre.

 
Publicado por Silvia a las 05:04

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