Marius Avitus Bassianus nació en Emesa ?actual Siria?, en el año 204. Su madre, Julia Soemias ?una mujer licenciosa que vivía como una meretriz, dueña de una ambición de poder desmedida y que vivía rodeada de lujos y excentricidades?, había casado con un caballero sirio, Sexto Vario Marcelo, el presumible padre real de Heliogábalo.

Julia Soemias, en moneda de la época
Tras el nombramiento de su hijo como emperador, Soemias, vivió en Roma rodeada del más absoluto lujo y entregada a los placeres de la vida. Todo el reinado de su hijo estuvo marcado por su poderosa influencia, que de hecho era quien ostentaba el poder con su abuela, Julia Maesa.

Julia Maesa, moneda romana
Heliogábalo, aún muy joven, escogió su propio nombre, deseando característicamente denominarse Elagábalo o Heliogábalo, una deidad erótica de los fenicios, a quien honraba ya de niño, igual que a otros dioses fálicos, interpretando ritos sodomíticos. Los enemigos del emperador afirmaban que le gustaba que le pegaran antes de ser sodomizado y que se ofrecía en los burdeles, donde seleccionaba a sus favoritos en función de sus atributos y del tamaño de sus genitales y, si le satisfacían como él esperaba, los recompensaba con cargos públicos.

Heliogábalo, moneda romana
Heliogábalo fue aceptado como emperador por el Senado cuando tenía sólo catorce años, comprometiéndose en una carta a seguir el ejemplo de Augusto y de Marco Aurelio y tomando el nombre de Marcus Aurelius Antoninus, aunque siguió siendo conocido por su nombre sirio, Heliogábalo o Elagabalus porque detestaba a su madre y a su padre. Según un chisme que corría de boca en boca, el nombre Vario no era debido al de su padre, sino a que su madre lo había concebido en una orgía, y el semen pertenecía a varios hombres desconocidos.
El joven Heliogábalo, de manera precoz, se hacía pasear desnudo en un pequeño carro tirado por dos o cuatro bellísimas mujeres desnudas.
También fue atormentador de animales, ostensiblemente afeminado, y ardiente amante y pasivo pederasta. Notablemente bello, como lo afirman los historiadores, cuando aparecía con su brillante cabello largo, ataviado con finísimos vestidos femeninos, hasta los hombres que más lo detestaban se sentían subyugados por su hermosura.

Julia Cornelia paula, moneda romana
Con todo tuvo tres esposas: La primera fue Julia Cornelia Paula con la que se casó en el año
219.
Caprichosamente Heliogábalo lo quiso plantear como una boda entre dioses, donde él encarnaba a Baal y Julia Paula a Tanit. Pero el matrimonio no duró ni un año, y
Heliogábalo se divorció alegando en ella defectos físicos.

Julia Aquilia Severa, moneda romana
Su siguiente esposa fue Julia Aquilia Severa, se casaron en el 220 y ella era una Virgen Vestal, por lo que el matrimonio constituía un sacrilegio. Esto provocó un gran rechazo entre los romanos incluso entre las relajadas clases altas, pues una Vestal era símbolo del hogar y del matriarcado sagrados para el pueblo romano, además de haber sido forzada al matrimonio. Pero para Heliogabalo era irresistible la idea de una boda entre él, sacerdote de Baal y una sacerdotisa, pero para la mayoría de los romanos, sin embargo fue visto como un sacrilegio. Pero el antojo no le duró mucho, y aunque la sacerdotisa era dueña de una belleza singular, el emperador no tuvo el menor problema en divorciarse, puesto que sólo se había casado para llevar a cabo una provocación .
Casó por tercera vez con Annia Faustina, bisnieta de Marco Aurelio, pero este matrimonio fue más breve aún y tras divorciarse volvió a casarse con la sacerdotisa Aquilia Severa, que no pasaba de ser una figura decorativa por cuestiones institucionales y con la pretensión de aparentar frente al pueblo y los extranjeros.
Al contrario que muchos de sus predecesores ?que fueron bisexuales, o heterosexuales?, Heliogábalo era un perfecto invertido y, lo peor de todo, era que no se molestaba en ocultarlo. (Continuará)