Falso desde el principio al fin. Veamos su enunciación: “Igual que la mayoría de los hombres, la mujer prefiere tener un solo orgasmo en cada contacto sexual. No es posible que la mujer tenga más de un orgasmo en el mismo acto amoroso”.
Quien pensó y escribió esto no conocía nada acerca de nosotras, las mujeres. Se me antojan dos razones: Nunca conoció a una mujer o, la que conoció, no tenía ni la más aproximada idea de qué iba eso de tener sexo.
Las investigaciones de Kinsey y Terman, por ejemplo, dieron a conocer un dato esclarecedor: de cada cien mujeres, trece o catorce, eran capaces de tener varios orgasmos en el mismo acto sexual.
Los estudios posteriores de Masters & Jonson indicaron que un número mucho mayor de mujeres tiene la capacidad –al menos–, y el deseo de tener más de un orgasmo.
El orgasmo femenino, en algunos aspectos, es similar al masculino y diferente en otros. Una primera diferencia estriba en que, mientras el orgasmo masculino tiene dos partes, el femenino sólo tiene una. La mujer experimenta la primera parte del orgasmo masculino. Y esto porque El orgasmo femenino consiste sólo en la contracción refleja de los músculos genitales externos, los mismos músculos que se contraen en la segunda fase del orgasmo masculino. En la mujer estos músculos están situados en torno a la vagina y el placer de las contracciones orgásmicas, suele experimentarse en este punto y en el interior de la pelvis.
Para la mujer el placer del orgasmo oscila entre las contracciones locales moderadamente agradables y la intensa experiencia psicosexual que representa.

Se ha descubierto que generalmente, la penetración en la vagina es extremadamente placentera y gratificadora para la mayoría de las mujeres, pero el orgasmo suele desencadenarse por estimulación rítmica del clítoris.
¡Y pensar que Herr Freud decía que ésos, los del clítoris, no eran orgasmos!
Durante el acto sexual, los movimientos de entrada y salida del pene constituyen una fricción del capuchón del clítoris estimulando así este órgano. Además, con los movimientos de la pareja, la zona clitórica entra en contacto con el hueso púbico del hombre. A veces la estimulación indirecta del clítoris puede no ser lo bastante intensa como para provocar el orgasmo durante el coito.
Otra diferencia es que la mujer no tiene un período refractario de duración considerable entre distintos orgasmos. Incluso a edad avanzada la mujer puede tener muchos orgasmos inmediatamente sucesivos. Este fenómeno es conocido como orgasmos múltiples.
El próximo, además de una falacia es de hecho una exigencia del tipo: si no es así, de esta manera, no es.
Besitos, niñas y niños.