Colección Voyeur

Lunes 23 de Mayo de 2005
Poderoso afrodisíaco, el Chocolate

Se conoce con el nombre de Afrodisíaco a todo alimento o fármaco que popularmente se consideran pasibles de aumentar la energía sexual.
Esta capacidad fue atribuida por la cultura, principalmente a todo alimento que remedara la forma de los genitales masculino o femenino –bananas o almejas–, o a todos aquellos que eran desconocidos para esa cultura.
La creencia popular –aunque en la mayoría de los casos no tiene sustento científico alguno–, produce un efecto real sobre la sexualidad, porque si la persona cree que la tendrá, seguramente la tendrá. En medicina se lo llama el efecto placebo, y esa es la razón por la cual la preparación o consumo de una comida considerada afrodisíaca produce el efecto esperado, ya que la persona se predispone para ello.
También hay que tener en cuenta que el erotismo tiene como estimulador directo a los sentidos y a las fantasías del mundo interno. Uno de los sentidos más fuertes es el del gusto, por ello un sabor grato para una persona, imbuido además de una connotación especial, producirá en la mayor parte de los casos un efecto de estimulación erógena. Tal el caso del chocolate.
Originario de América Central, su origen se remonta a las civilizaciones Maya y Azteca, y en este último también se utilizaba como moneda de cambio, por el aprecio que se le tenía, lo que lo hacía muy caro y sólo lo consumían los altos jefes o los miembros encumbrados de la sociedad.

La primera referencia que se registra respecto del chocolate es de 1502 cuando a Cristóbal Colón un jefe nativo de Guajana –actual Honduras–, le obsequia unas bayas de cacao, con la que elaboraron una bebida de sabor amargo que, a los primeros españoles les pareció desagradable.
En 1519 los aztecas volvieron a ofrecer a los conquistadores una bebida llamada tchocolat, que tampoco les supo bien, y que estaba compuesta por una mezcla de maíz molido, cacao, vainilla, pimienta y otras especias diferentes. Fueron unas monjas de Oxaca las que descubrieron que si se mezclaba el cacao con canela, o anís y azúcar, el sabor mejoraba considerablemente. El cacao llegó a Europa por primera vez en 1520.
Considerado primero como medicamento, el chocolate parece haber sido introducido en París por el cardenal Richelieu , y de allí –en 1567–, pasó a Inglaterra.

Una de las cualidades por las que se destacó el chocolate a lo largo de la historia, es por su presunta calidad de afrodisíaco. Hay registros de que Monctezuma consumía gran cantidad de chocolate antes de ir a visitar a sus muchas esposas. Madame Du Barry, por su parte, se lo proporcionaba a sus clientes primero y a sus amantes luego, y existe una creencia que fue a fuerza de chocolate que conquistó al rey Luis XIV, momento a partir del cual se transformó en la favorita que mejor vivió a costa de las arcas de Francia.

Las propiedades afrodisíacas del chocolate fueron y serán tema de discusión, pero es claro que el cacao contiene una sustancia conocida como feniletilamina, que también es producida y se encuentra en el cerebro humano, que es la que se activa cuando éste se enamora, causando una sensación de paz y alegría. De allí que una barra de chocolate para una persona cansada o deprimida, sea un efectivo remedio para levantar el ánimo.
Las primeras barras de chocolate comestibles fueron fabricadas por el suizo Cailler en 1820 y posteriormente Henry Nestlé fue quien incorporó leche al chocolate sólido, tal como lo conocemos actualmente.
De modo que, si se necesita estar predispuesto para el amor, todo parece indicar que un par de tabletas de chocolate, producirán efectos más que satisfactorios. Por lo que a mí respecta, no he registrado si me produce algún efecto, pero si un hombre quiere halagarme, con una tableta de chocolate, lo consigue.

 
Publicado por Silvia a las 05:00

Respuestas
23 Mayo 2005 - 09:12
Enviar un emaileros
El chocolate no deja indiferente a nadie, creo que tiene un punto pecaminoso ya por el hecho de ser tan delicioso... Mi opinión es que potencia aun mas el efecto de deseo en las mujeres. Interesante tu post.como siempre! Eros
23 Mayo 2005 - 14:11
Enviar un emailMagda
Estoy sorprendidísima, anoche justamente estaba pensando escribir un texto sofre "afrodisiacos", pero anda tan cargada de trabajo (con el tiempo encima) que mejor lo dejé para cuando sea posible. Así que al entrar y leer este excelente articulo, me quedé con los ojos abiertos ¿nos transmitimos el pensamiento? Igualmente me pasó en otra ocasión, con un personaje femenino, escribí algo sobre ella y después vi que ya habia un escrito aquí sobre este personaje. Me gustan estas coincidencias :) El chocolate es delicioso, no dudo su poder afrodisiaco, y si, es originario de México, exactamente, en América del Norte, y de aquí pasó a América central. Desconocía que algún día fue considerado como medicamento. Un texto excelente, como todos. Un beso.
24 Mayo 2005 - 12:48
Enviar un emailMagda
Quise poner arriba un comentario para decirles ¡MUCHAS FELICIDADES!, pero no se abren, me lleva a: "The page cannot be found". Por eso me permito ponerlo aqui que si puede hacerlo. Muchas gracias a todos ustedes, esta página es excelente. El trabajo de cada uno es impecable, y somos nosotros los que debemos agradecerles tanto y todo. Ojalá que celebremos además de este primer aniversario, otro y otro y otro más. ¡Muchas felcidades a todos y cada uno de ustedes! Muchos besos e infinidad de abrazos.
24 Mayo 2005 - 17:24
Enviar un emailEl Gran Cabronazo
Muchas gracias por tus deseos, Magda. Y el privilegio que significa para nosotros, contarte entre nuestros lectores. Recibe nuestro sincero afecto. EGC
24 Mayo 2005 - 17:30
Enviar un emailSimon Paterson
Estimado Eros: lo que escribes, me consta. Y a quienes menos ha dejado indiferentes a lo largo de toda mi vida ha sido a mis hijos. Ahora, ya son grandes, pero cuando eran pequeños mis bolsillos siempre tenían que estar bien provistos de chocolate. ¿Puedes creerte que aún hoy, mis hijas mujeres siguen preguntando (ya casadas) si les he traído un chocolate?. Me pregunto en qué estarán pensando sus maridos. Gracias por tu comentario, un abrazo. Simón.
24 Mayo 2005 - 17:34
Enviar un emailSimon Paterson
Si tú estás sorprendida, yo estoy alelado y el resto del team ha quedado de una pieza. ¿Coincidencias? Posiblemente. Aunque en lo personal, me inclino más hacia la sincronicidad de la que hablaba Jung, o la simultaneidad de conocimientos que se manifiestan a través de la consustanciación y la empatía... ¡Oh! ¿No es bueno ésto para un post? ¿Empatía cibernética? ¿Existirá alguien que ya haya escrito sobre ello? Gracias por tu comentario, Magda. Un beso para ti. Simón.

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