Colección Voyeur

Miércoles 15 de Junio de 2005
Erótica Protesta

De acuerdo con Roger de Wendower, cronista del siglo XIII, Lady Godiva, esposa de Leofric, conde de Chester, había contraído enlace con él aproximadamente en 1040 y junto a su noble esposo habían construido el Monasterio de Coventry, y hecho crecer a la ciudad hasta transformarla en un importante centro regional.
Pero cuando comenzó la prosperidad, la ambición de riqueza se transformó en codicia y fue apoderándose de Leofric hasta el punto de aumentar en forma desmesurada los impuestos a sus vasallos.
Su esposa, en cambio, fue ganando en humanidad y comprensión. Se mezclaba con los súbditos y se ganó su respeto y su devoción. Sensible a los padecimientos del pueblo, y puesto que los impuestos que había impuesto su marido el conde abrumaban a los habitantes de Coventry, le rogó que los disminuyera, pero Leofric en principio se negó.
Nos imaginamos que Lady Godiva debió haber utilizado cualquier medio para convencer a su marido, especialmente los que una mujer utiliza en la intimidad.
Por fin el conde terminó accediendo pero con una condición: si se atrevía a cabalgar desnuda por las calles de la ciudad, él reduciría los impuestos.
Lady Godiva no se lo pensó dos veces. Se cuenta que mandó al palafrenero a que preparara un caballo, se quitó la ropa y comenzó a trotar hacia la ciudad, cubriendo su desnudez sólo con su larga cabellera.

Los habitantes de Coventry, en gesto de solidaridad con ella, se encerraron en sus casas para evitar mirarla. De modo que Lady Godiva se paseó a sus anchas por todas las calles de la ciudad sin que nadie, excepto un curioso, indiscreto  ?y seguramente libidinoso?, llamado Tom, que a partir de ese momento se ganó el apodo de Peeping Tom (Tom El Fisgón).
La historia de esta singular mujer está mezclada con la leyenda popular, de modo que no se puede asegurar que fue la gran sensibilidad que tenía, que le permitió darse cuenta que el pueblo ?su pueblo?, padecía bajo el poder de su esposo, y su calidad de vida era cada vez peor y su existencia más penosa, pese a que esas gentes siempre le habían sido fieles y leales y le habían dado su apoyo y su afecto. Interpretamos que tenía un alto grado de compromiso social para con ese pueblo y esa tierra que le había dado todo aquello que poseía y de lo que disfrutaba, y esa fue la razón que la llevó a tomar la decisión de desafiar el capricho de su arbitrario marido.
Leofric, finalmente, se vio obligado a cumplir con su palabra de noble y tuvo que abolir los impuestos innecesarios así como reducir otros, demasiado elevados. No sabemos si advirtió el mensaje en la determinación de su esposa: ella era capaz de amarlo tanto a él como a todos aquellos a quienes nunca se había considerado y en los que no se había pensado como personas. Porque lo amaba ?a él y a su pueblo?, y porque lo respetaba, es que había decidido desafiarlo a él, venciendo el primer desafío, que era con ella misma.
Como sea todavía hoy, en las fiestas populares de Coventry, se conmemora este hecho, recreándolo. Una mujer desnuda y a caballo ?como en el cuadro que John Collier pintara en 1898 con que ilustramos esta nota?, se pasea por las calles sólo cubierta con su larga cabellera, como símbolo de la primera y singular protesta social erótica de la historia de Occidente.

 
Publicado por Simon a las 05:00

Respuestas
15 Junio 2005 - 12:56
Enviar un emaileros
No conocía la historia, es muy buena. Vista la belleza de la dama retratada, me solidarizo con Peeping Tom.
15 Junio 2005 - 20:17
Enviar un emailSimon Paterson
En tal caso somos dos, Eros, buen amigo. Un abrazo. Simón.
16 Junio 2005 - 17:48
Enviar un emailCarolina
eSta accion fue mas efectiva que el mas elaborado discurso!

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