Sabroso, sorpresivo, divertido, placentero, suculento, deleitable, repentino, precioso, sensual, electrizante, ocurrente y pícaro. Anunciador, picante, inefable, inequívoco, entusiasta, inexpresable, premonitorio, perseverante, seguro e inapelable. Lujurioso, insoslayable, irresistible, pródigo, largo, fértil, abundante, valiente, original, talentoso, singular, encantador, formidable, entusiasta, arrebatador, envolvente, apasionado, fantástico, embriagador, maravilloso, espontáneo y desvergonzado.
Sensual.
Prodigioso.
Allí, en ese punto preciso que se ubica por debajo de la oreja, por arriba de la clavícula, un poco por detrás del maxilar y de camino hacia la nuca.
Cuando me besan allí, con toda la boca, me da la sensación que alguien me ha conectado a un cable de alta tensión. Me transformo. Se me eriza la piel, se me encrespa el cabello y las sensaciones me caracolean por todo el cuerpo.
Unos labios deslizándose, sigilosos y sabios, por la piel de mi cuello me enardece. Me hace perder la razón y me embota la resistencia. Siento que los senos se me agrandan, los pezones se me endurecen y que mi vulva se congestiona, se inflama a tal punto que la siento de fuego.

No fueron muchos los hombres perspicaces y expertos que descubrieron ése, mi punto clave. Sólo ellos conocieron a la mujer que se esponja y se derrite, se entrega sin reticencias y se ofrenda como en una ceremonia. Que transforma en rito su propia entrega; hace de su cuerpo un arco que se tensa; y prepara su sexo como cueva húmeda, hospitalaria y receptiva.
Para mí el beso en el cuello es más que magia, es hechizo, embrujo y encantamiento. Es una delicia. Me derrite. Tira abajo todas las defensas. Me embelesa. No necesita explicación, ni es evitable.
Que me besen el cuello me afloja las piernas y me hace apretar más fuerte el cuerpo de mi hombre.
No sé qué les pasará a otras mujeres. Tampoco sé qué les provoca a los hombres. Me da curiosidad conocer qué les sucede a ustedes, que me leen
A mí un beso en el cuello, tengo que admitirlo, me enajena, me arroba y me cautiva.
Siempre fue más fuerte que yo y, definitivamente, me puede.
PD: Disculpen que me haya pasado de la hora de publicación de este post. Pero no es un tema que yo me tome a la ligera.