Colección Voyeur

Viernes 14 de Octubre de 2005
El templo del amor

Parece ser una constante en la historia, que las casas de citas –prostíbulos, hoteluchos, albergues para los amantes–, por lo general tienen su ubicación en los barrios bajos y cercanos a los puertos. En Grecia, los lupanares se concentraban en El Pireo, de Atenas, aunque pareciera que sólo era para sosegar los ánimos exaltados de los hombres de clases bajas.
Sólo Corinto superó en fama al submundo del mercado del sexo de Atenas, quizás debido a que se lo asocia con el culto de Afrodita, vinculada con la explotación de los burdeles.

Un testigo romano, Estrabón, que vivió en tiempos de Augusto César, sostenía que en Corintio, más precisamente en el templo dedicado a la diosa del amor, trabajaban más de mil prostitutas, de manera que lo que había comenzado siendo un rito sagrado se transformó en un verdadero centro de recaudación de fondos para la urbe, ya que muy pocos eran los marineros y los viajantes que no pasaran por allí –pagando mucho–, para gozar de los servicios de las adoradoras de Afrodita.
Muchos de esos forasteros elegían a las más jovencitas, puesto que la prostitución era una actividad heredada por las hijas de las pupilas, ya que toda mujer que se iniciara en las artes del amor, soñaba con llegar a convertirse en una hetera famosa.

 
Publicado por Simon a las 14:25

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