Colección Voyeur

Miércoles 11 de Enero de 2006
Caballos de fuego

Jinete y montura
encastre perfecto.
La monta es la piel
el cabello, crines
las bridas, caricias
el jadeo, gemidos.
Volcán la montura
se prodiga, entrega;
el jinete, una cueva
húmeda, caliente,
se abre, derrocha
y se siente llena.

Con el paso lento
de los besos
y el galope largo
de los cuerpos.
Con el trote corto
y la cadencia
las carnes se unieron
fundieron los sexos,
unieron las almas
y se transmutaron:
caballos de fuego.

Aprovecho que estoy sola en la redacción para publicar este poema, aunque él no lo sepa.
¿Saben quién lo escribió? ¿A que no adivinan?
Nuestro director editorial.
¡Sí! "El Gran Cabronazo" en persona... bueno, también se lo conoce como el "Pigmalión de las Palabras", según una perspicaz definición de Anamar.
¿Lo pueden creer? ¿No les parece excelente?
Yo no me imaginaba que podía escribir así. Y menos aún, poesía.

 
Publicado por Silvia a las 05:00

Respuestas
11 Enero 2006 - 13:31
Enviar un emailAnamar
¡En buen momento nuestro director editorial te dejó sola en la redacción, Silvia! Así tu travesura nos permite conocer esta maravillosa joya. ¡Gracias, muchas gracias, querida compañera de Blog! Si el jefe se tarda mucho, aprovechamos para publicar otros dos o tres que tengo por aquí. Ah, ¿es que acaso creían que lo llamo "Pigmalión de las Palabras" por un simple capricho? ¡Noooo! Lo rebauticé con ese apodo porque el señor transmuta deslucidas piedritas en magma ardiente.
11 Enero 2006 - 23:57
Enviar un emailGUADALUPE
Vale tambien espiar a través de la cerradura del jefe!! CON LO QUE ME GUSTA LA PASION!! esta ahi a flor de piel!! ojala se anime a hacerlo el mismo y nos deleite con mas de eso que tiene y MUCHO!! felicitaciones a él pero especialmente a Silvia por regalarnos esto... BESO ARDIENTE!!

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