Trece años después de haber cruzado las piernas en aquella memorable escena y haber dejado sin habla a los amantes del género sexy-thriller, Sharon Stone vuelve a interpretar a Catherine Trammel, la desinhibida escritora con una cierta debilidad por los picahielos, en el filme Basic Instinct 2: Risk Addition. Filmada en Londres y dirigida por el inglés Michael Caton-Jones, la película se encuentra actualmente en fase de postproducción y será estrenada muy pronto. El coprotagonista también es un actor británico, semidesconocido, de nombre David Morrisey.

Ya que la carga erótica de Basic Instinct era muy alta, el segundo episodio no podía quedarse atrás. Además, la secuela está llena de referencias a la primera. En esta nueva película, la novelista Catherine Tramell una vez más se ve involucrada en problemas con la ley y Scotland Yard designa al siquiatra Dr. Andrew Glass para que la evalúe. Sin embargo, al igual que le sucedió al Detective Nick Curran (interpretado por Michael Douglas en el primer episodio), Glass se siente atraído por Tramell y queda atrapado en un mortal juego de seducción.
Para hacerles la boca agua, he aquí un avance de cómo comienza la cinta: un auto blanco se desplaza a toda velocidad por las calles de Londres. Al volante va Sharon Stone, cuyo amante -a petición suya- la masturba mientras ella conduce. El momento del orgasmo llega mientras se acercan al Támesis. La mujer -¿adrede?- pierde el control y el auto se precipita al río con ambos pasajeros abordo. Pocos segundos después, ella sale del agua. Él no.
Y de regalo, ¡uno de los fotogramas de la película!