La imagen parece lo que no es. Lo primero con lo que se asocia es con erotismo, claro que si no se presta atención a la pancarta que enarbola la hermosa joven que la expone. Ocurrió en la Plaza Sant Jaume, de Barcelona cuando unos setenta activistas se desnudaron completamente y se tendieron en el suelo, para protestar contra la industria peletera, que ha vuelto a utilizar animales en la confección de abrigos y para que la Generalitat no le otorgue subsidios a la feria Piel España, que se celebra todos los años en Barcelona.

El acto fue organizado por la organización hispanoamericana para los derechos de los animales y promoción de la alimentación vegetariana, AnimaNaturalis Internacional y por la People fot the Ethical Treatment of Animals, y pese a los cuerpos desnudos y a la cantidad de viandantes que se detenían a regocijar sus ojos con ese espectáculo, nada tenía de erótico a no ser el hecho que los manifestantes simulaban, yaciendo en el suelo, ser los cadáveres de los setenta visones que se necesitan para confeccionar un abrigo.
Los detalles que Francisco Vázquez, director de la primera organización y su presidenta, Leonora Esquivel, dieron acerca de la matanza de animales son tan escabrosos que preferimos no mencionarlos, por más glamoroso que resulte un abrigo de pieles. De modo que quien esté interesado por conocerlos, puede remitirse a los vínculos de esta nota.
Por cierto, de erotismo, a no ser los cuerpos desnudos, nada de nada.