Miércoles 01 de Febrero de 2006
Tu vientre inquieto
En cada nuevo encuentro,
tu piel se perpetúa en mis dedos
con sólo apoyar mis manos.
Esos labios ávidos que tienes
me beben íntegra, sedientos.
Y en la fragua de fuego
que tengo entre las piernas,
te recibo anhelante y anegada
?afirmaste?.
La invasión de tu hombría
me estremece, me roba el habla,
te adueñas de mi cuerpo,
te apoderas de mi alma
?reclamaste?.

Hazme tu hembra, cólmame,
fertiliza esa tierra que te espera,
deja en mi crisol tu simiente,
honra tu condición de hombre
?exigiste?.
Para que después de nueve lunas
pueda ofrendarte, hombre mío,
el fruto viviente de mi amor,
gestado en mi vientre inquieto
?presagiaste?.
Sin palabras, Anamar. ¿No te parece? ¿Qué se puede decir de este poema?
No puedo resistir la tentación de publicarlos, a riesgo que cuando regrese, arda Troya.
Publicado por Silvia a las 05:00
01
Febrero
2006
- 14:25
AnamarEl poema, sensual como suelen ser las creaciones del Pigmalion de las Palabras. La foto, sublime homenaje a la vida misma. Tu osadía, leña para el incendio de Troya. Los lectores, ¿verdad que están encantados? Gracias, querida Silvia, por atreverte a hacernos tan bellos regalos.
01
Febrero
2006
- 16:59
Silvia BonasiGracias, Anamar, querida compañera. Vos lo conocés, de manera que te darás cuenta por qué lo digo. Jijiji. Un beso para vos, dulce. Silvia
02
Febrero
2006
- 09:19
erosBien Silvia... estás hecha una artista... la sensualidad hecha verso.
18
Febrero
2006
- 01:48
Guillermo CanoUna verdadera Oda al Amor, desde ese fantástico momento de seducción, hasta concluir con lo más hermoso de esa relación, La vida.
Mis felicitaciones Silvia.