Una elegante mesa triangular cuyo apoyo son tres pares de bien torneadas piernas femeninas, una bodega bien aprovisionada escondida en un abundante torso de mujer y una estantería encaramada en dos tacones altísimos son sólo algunas de las muy eróticas piezas de mobiliario diseñadas y fabricadas por el ebanista holandés Mario Philippona.

?Las formas femeninas, su arquitectura orgánica, aunadas a mi pasión por la madera me han inspirado a esculpir estos muebles tan sexys?, comenta Philippona, quien comenzara su carrera como aprendiz de carpintero en Amsterdam y posteriormente trabajó en Nueva York para una firma de arquitectos. Tras estudiar en el Instituto de Arquitectura de San Francisco, Estados Unidos, y el Instituto para el Desarrollo de las Artes Arquitectónicas en Maassluis, Países Bajos, el creativo ebanista incursionó en el campo de las obras originales con estos diseños, que pueden apreciarse en su sitio de Internet.
Su más reciente trabajo fue el escritorio que le encargara el gerente de una empresa holandesa y el cual consiste en una sencilla tabla apoyada en un pedestal moldeado a imagen y semejanza de las bellísimas extremidades de la esposa del ejecutivo. A lo que me pregunto yo, siempre tan curiosa: ¿Se podrá concentrar el hombre en sus labores diarias contemplando tan magnífico espectáculo?