Colección Voyeur

Martes 07 de Febrero de 2006
Hoy...

En la vida hay personas que nos cambian la existencia por el sencillo y aparentemente fortuito hecho de cruzarse en nuestro camino. Son esas personas que, con la inmensa generosidad que los caracteriza, nos regalan su tiempo y sus conocimientos para enseñarnos un arte que ellos conocen al dedillo y en el cual uno apenas empieza a dar pinitos. Estos seres dedican algunos minutos, varias horas o días enteros a corregir unos escritos que a nosotros, pretenciosos amontonadores de palabras, nos parecen perfectos y ellos, con especial entrega y amor, los retocan para transformarlos de deslucidos trozos de carbón en relucientes brillantes.
En septiembre de 2005 me topé con una de estas personas. Pudiera decir que fue por casualidad, pues había llegado al Blog Espiando por la cerradura por carambola, buscando información sobre las hetairas para uno de mis relatos tres meses antes. Sin embargo, me deleita pensar que nuestro encuentro fue producto de esas fantásticas señoras que entretejen los hilos del destino, propiciando reuniones afortunadas y poniendo a nuestro alcance oportunidades maravillosas.
Para hacer corta la historia, les cuento que tras mucho pensarlo envié veinte de mis relatos al Director Editorial de Voyeur Ediciones para ver si les interesaba publicarlos. En menos de cinco días el señor me respondió con un precioso mensaje de correo electrónico que aún conservo, junto con los otros cien o ciento cincuenta que hemos intercambiado hasta la fecha. Me contestó que no sólo estaban interesados en publicarlos, sino que me invitaban a formar parte del staff de colaboradores del Blog.
Esa misma semana salió el primer relato y ?aunque ustedes no lo crean y a mí misma hoy en día me cueste creerlo? casi fue el último. ¡El Gran Cabronazo había dado más que unos ?pequeños toques de estilo? a mi relato y yo estaba furiosa! Según mis propias palabras: había hecho ?cambios  sustanciales, modificando la esencia de la historia? ¡Qué petulancia la mía! Menos mal que nos separaban miles de kilómetros, porque de haber estado en la redacción sin duda hubiera sido mi debut y despedida.
Volví a leer mi relato con sus toques y quedé maravillada por la forma en que les había insuflado vida a los personajes, sobre todo al femenino. Leí el mensaje electrónico con el cual él gentilmente respondía al mío lleno de reproches y me di cuenta de que aquel ser maravilloso me estaba tendiendo su mano, ofreciéndome su ayuda para escribir mejor, mostrándome cuáles eran los trucos de ese oficio que él ama y conoce tan bien.
Con la segunda historia publicada lo bauticé ?El Pigmalión de las Palabras ?. Para la tercera le pedí que dejara los toques estilísticos por cuenta mía y desde entonces los hacemos de manera consensuada.

Cada día nos enviamos entre dos y tres e-mails hablándonos no sólo de cuestiones laborales, sino de nuestras alegrías y tristezas, de nuestros sueños y pesadillas, de nuestras fantasías y realidades, de nuestros amores y desamores. Mientras los leo o le escribo, me lo imagino con su elegante camisa azul, sus anteojos apoyados sobre los libros que se amontonan en su escritorio, echando uno que otro vistazo por la ventana en busca de inspiración u orden para las ideas, mientras me escribe una de las historias que tanto me gustan.
Una vez me invitó ?o me retó, aún no lo tengo muy claro? a escribir un poema y yo, que durante veinte años luché a brazo partido con la poesía para tratar de construir unos versos que tuvieran sentido o por lo menos sentimiento, no le compuse uno, ¡sino dos! Luego entendí que él sabía que yo podía hacerlo y que sólo me estaba dando confianza para animarme.
Ustedes se preguntarán: ¿A qué viene esta a echarnos un cuento tan largo sobre el dichoso Director Editorial si nosotros entramos a este Blog a leer notas sobre erotismo? Por lo que tendré que explicarles que hoy es su cumpleaños y como la distancia física me impide estar en la redacción con mis compañeros de Blog para homenajearlo como él se merece, pedí que me permitieran redactar este mensaje de felicitación y quise contarles estas pocas anécdotas sobre nuestra relación laboral y amistad para que se hicieran una idea de esta persona que tanto queremos, agradecemos, respetamos y en un día tan especial deseamos agasajar.
Me van a permitir llamarlo como suelo hacer en mis mensajes, ?Argentino de mis cariños?: recibe de parte de nuestro Director General, de Montserrat, de Silvia, de Simón, de Stevan, de nuestra secretaria, de tu amiga Anamar y de todos los lectores que se animen a dejarte mensajes el más cálido de los abrazos, un beso enorme como tu corazón y los más sinceros deseos porque pases un ¡Feliz Cumpleaños!

 
Publicado por Anamar a las 05:00

Respuestas
07 Febrero 2006 - 23:42
Enviar un emailGUADALUPE
Me uno a ti queridisima Anamar y a todo el equipo de colaboradores del Gran Cabronazo. FELIZ CUMPLEAÑOS de corazón Mejores palabras que las que tu expresas aca seria imposible asi que te pido hagas extensivos mis mejores deseos para el hombre BESO FESTIVO
08 Febrero 2006 - 07:18
Enviar un emailNekane
Es para mí un honor FELICITARLE en día tan señalado. Le deseo lo mejor, junto con familia y amigos. Enhorabuena también por la página.

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