Aquí quiero perderte embriagarte,
que alucines, que mi aroma exalte tus sentidos.
Amorosas te envuelven,
te arropan, te acorralan.
Abandónate entre ellas, resguardan la selva ardiente de mi sexo,
sitio preciso para colmar tus ganas.
Mis piernas son para ti, trampa de amor y de deseo.
Cual gatita mimosa las fricciono con las tuyas.

A veces lascivas, a veces pudorosas
centinelas que guardan el cantón que anhelas
tus manos tus dedos o tu boca son la llave que abre mi deseo.
Sutil caricia descubre el paraíso de mis piernas
abiertas te invitan, te convidan.
Inquietas aprietan tu cintura o bien buscan tus hombros.
Mis muslos guardan el tesoro que te espera
redondos, firmes, voluptuosos,
te seducen, te excitan y te incitan
úsalos como tu almohada,
duerme entre ellos
luego del fragor de la batalla librada entre mis piernas.
© Guadalupe Gomez R.