Original y divertido, el filme se llama “Locos por el sexo”, y la historia trata de un novedoso tratamiento para las patologías que pone en práctica el director de un instituto psiquiátrico –interpretado por Guillermo Montesinos–, que consiste en llevar a los pacientes a un club de putas, para combatir fobias, depresiones y psicosis. Para llevar a cabo sus terapias, acuerda con la madama que regentea el local para que los pacientes –para bajar el nivel de agresividad–, se den periódicamente un buen revolcón con las pupilas. En lo personal creo que quizás se le podría haber sacado más jugo a los personajes, y me quedé con ganas de más, pero quizás el director quiso conseguir eso mismo: que te quedas con ganas de más.

Guillermo Montesinos y Neus Asensi, director y madama
En la trama, y ara sorpresa de muchos, el tratamiento da resultado y los pacientes empiezan a mejorar, en especial y entre todos ellos Nono, un joven que esquizofrénico que tiene montado entre ceja y ceja detener la carrera armamentista del mundo, que viene de vivir solo con una madre siniestra, de allí directo a la jaula del psiquiátrico donde por primera vez consigue tener un amigo, Ramón, otro majareta como él obsesionado con los estigmas y –lo que es más importante–, conoce el amor cuando se prenda de Anita, una de las pupilas que tienen a su cargo la terapia basada en el mete-saca.

Inma del Moral, la dulce y bella “Anita” y el “Nono” Jordi Vilches
Como era de esperarse, surge la complicación que lo estropea todo cuando aparece un cadáver y, claro, le cargarán el mochuelo de principales sospechosos a los loquillos.
Ahora, a lo serio del asunto: tal como lo explicó el director Javier Rebollo –que también es autor del guión–, sucede que según se ha comprobado, el sexo lo cura casi todo, esquizofrenia incluida. El filme aborda aspectos polémicos desde una lectura de dulzura e inocencia, con un adecuado toque de humor y situaciones tan cómicas que me provocó más de una carcajada.
Lo trágico es que el filme está basado en una experiencia real que se llevó a cabo en Holanda, en un instituto de salud mental que puso en práctica esta terapia de llevar a follar a un prostíbulo a los pacientes para que pudieran reducir su agresividad.
Como es de esperarse, cuando se corrió la voz y la prensa lo dio a conocer, las autoridades cancelaron el tratamiento. Ya sabéis cómo son las autoridades, cuando están en juego los intereses de los laboratorios que producen fármacos, ¿necesitáis que os lo explique? ¡Hala, a joderse los locos!
Jordi Vilches como Nono; Karra Elejalde en el papel de Ramón; Inma del Moral, es la dulce Anita, Neus Asensi como la madama y Guillermo Montesinos metido en la piel del creativo director del psiquiátrico, son los principales intérpretes de este film que te deja pensando si los locos son los que están encerrados o los que andan sueltos.