Colección Voyeur

Viernes 17 de Noviembre de 2006
Me llamo Amanda

Me llamo Amanda. Y tengo muchas cosas. Tengo 35 años. Tengo un par de tetas, grandes, para más señas. Tengo una hija. No, ella no es grande, sigue siendo inocente, ya se le pasará. Tengo tres amantes. Cada uno de ellos muy distinto del otro. Es como si tuviera uno solo compuesto por las piezas del puzzle que crean ellos tres.

Tengo a Cristóbal. Es mayor. Viejo a veces. Delicioso. Intenso y elegante. Director General en una multinacional alemana. Cristóbal también tiene cosas. Tres hijos adolescentes y una esposa cincuentona. Muchas inseguridades. Pero perfectamente ocultas. Con Cristóbal tengo un sexo romántico-morboso. Es una mezcla entre “te quiero” y “te voy a follar”. Le gusta que me arrodille ante él y le coma la polla mientras me abro la camisa y dejo que adivine mis pechos moviéndose al ritmo de su placer. Me dice “eres preciosa” mientras le hago eso. Y luego me dice “eres una hija de puta, me matas de placer” cuando le pido que me penetre desde detrás, tomando mis caderas entres sus fuertes manos para dominarme toda entera.

Quiero a Cristóbal. Con completa entrega. Pero mi entrega finaliza cuando nos despedimos en el aeropuerto y él regresa junto a su mujer. Es un amor de tránsitos, una “pausa-café” entre reuniones, un respiro bajo el lago de su aburrida y monótona vida conyugal.

Pero tengo más. Tengo a Mauri. Él no es viejo. Es maravilloso. Es arrollador y apasionado. Todo el mundo quiere acercarse a Mauri. Como si tuviera un imán. Se le acercan las mujeres, y los hombres y los niños y los animales. Y me acerco yo en su cama, cuando hacemos el amor de madrugada, en una búsqueda continua de la perfección sexual. Inventamos posturas. Cambiamos constantemente hasta que damos con la que nos produce mayor placer. A veces es yo encima, a veces es él encima, a veces es de lado, a veces es de pie. No hay límite con él. Le gusta que explore en todas sus sensaciones. Que le pida que me explore a mí. Mauri no habla mientras me come el coñito e introduce sus dedos en mi culito. Mauri suspira y respira. Hasta que, con sus orgasmos poderosos, me hace sentir la mujer más deseada del mundo.

De Mauri estoy enamorada. Pienso en él a todas horas. Me excita pensar en él y me excita soñar con él. Es un amor de inicios: no tenemos ni idea de a dónde nos llevará, ni siquiera si nos llevará a algún lado, pero ninguno de los dos quiere perder la oportunidad de hacer ese viaje juntos.

Y también tengo a Nico. Nico es un niño. Tiene la misma edad que Mauri, pero parece que naciera veinte años después. Es divertido. Y es bueno. Es mi amigo. En la cama es inocente. Tiene la polla demasiado grande. Y la usa torpemente. Así que a Nico tengo que enseñárselo todo. Pedirle que no embista con tanta fuerza. Y que cuando me penetre lo haga lento y sensual. A él le gusta que le explique cosas. Antes de empezar a hacer el amor. Me pide que le pida qué tiene que hacerme y cómo tiene que hacérmelo.

Le tengo cariño. No sé por qué sigo acostándome con él. Trabajamos juntos, así que supongo que verle todos los días en el trabajo enciende mi imaginación y mis deseos, por eso no sé resistirme a provocarle en una reunión y pedirle al oído que para hoy, me folle contra el espejo y no dejé de mirarse reflejado en él, mientras coloca mi pierna sobre su brazo y me la mete hasta el fondo.

Sé que soy codiciosa y sé que es complicado manejar todo este lío fenomenal de amantes y relaciones sexuales. Pero es que yo tengo una vida diferente.
Y tengo ganas de contarla.

Estimados lectores:

Me toca a mí presentarla. Ella es Amanda .

Amanda existe en la vida real, tiene su profesión, su vida cotidiana, vive en algún lugar de España y trabaja, come, duerme, hace las compras, paga sus impuestos y sus cuentas y atiende sus cosas habituales como todos y cada uno de nosotros.
Además, escribe.
Y por cierto, como podrán comprobarlo cada viernes a partir de ahora, escribe muy bien acerca de lo que le ocurre en su existencia, en su realidad.
Los relatos de Amanda son el testimonio escrito de una mujer que existe, vive, piensa, siente, padece y disfruta de cada instante de esta maravilla que es la vida en la que, cada nuevo día, nos reserva una sorpresa.
Me toca a mí tener el privilegio de presentarla como nueva colaboradora del Voyeur Team, y darle la Bienvenida.

El Director

 
Publicado por Amanda a las 05:00

Respuestas
17 Noviembre 2006 - 14:18
Enviar un emailLucia
Es un placer tenerte también por aquí, Amanda. El placer de llevar leyendote mucho tiempo y el de sentirte ahora aquí, mucho más cerquita, a pesar de formar parte ya de mi vida, de mis pensamientos y mi manera de ver las cosas. Me enganchas, y me alegro de verte de nuevo. Un beso grande. Lucía

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