Colección Voyeur

Sábado 25 de Noviembre de 2006
Después...

Sé lo que te ocurre después, cuando te tiendes de lado, esperando que te rodee la cintura con el brazo y descanse mi mano en tu vientre todavía palpitante y pones una de las tuyas encima de la mía.

Tu otra mano, busca y encuentra mi sexo y lo envuelves entre tus dedos, porque según me dices con gesto travieso, eres como un niño que necesita su juguete. De la misma manera tú necesitas tenerlo en la mano para dormir.

Es en ese momento, después del torbellino, cuando entrelazas tus piernas con las mías y rodeada por mi brazo, mi aliento en tu cuello y pegada a mi cuerpo, te entregas al sueño, ha llegado la hora del descanso.

Después de arquear el cuerpo, tensar los muslos, estirar las piernas y empujar con tu pelvis hacia delante, para engullirme todo con tu vulva hambrienta; con la piel del pecho inflamada en sangre, la respiración agitada, y las mejillas sonrosadas y las piernas sacudidas por el temblor del orgasmo que te ha recorrido el cuerpo.

Después de las últimas contracciones en tu vientre, y cuando ya tus dedos han intentado rasgar las sábanas y se te agotaron los jadeos y ahogaste el último grito; luego que tus manos se apoderaron de mis nalgas para que te penetrara más fuerte y más profundo y tus uñas dejaron huellas en mi espalda.

Después que tu piel erizada recupera su tersura y los latidos de tu corazón vuelven a su ritmo habitual y tu pulso recupera la normalidad.

Después que llegas a la cúspide, cuando relajas el cuerpo y distiendes todos los músculos y logras salirte del vórtice de ese torbellino que es cada uno de tus orgasmos; luego de entregarte a las caricias con las que te ausentas en ese mundo de alucinaciones voluptuosas de tu placer desplegado.

Después de la tormenta de lujuria que te atrapa cuando te entregas... entonces es cuando tus ojos recuperan su verde original; tus manos se despliegan por mi cuerpo, devolviendo caricia por caricia. La cascada que es tu cabello, esparcida por el almohadón, huele a bosque, a menta y a flores silvestres aunque tu cuerpo perpetúe los aromas del sexo. Esa boca de labios generosos, ahora más mullida y blanda, busca la mía y tus pies –que se habituaron a ser objeto de adoración–, buscan mis manos para que me los lleve a la boca y los bese.

Después de ese frenesí del que fuiste prisionera, durante el cual te transformaste en una fiera, vuelves a ser el cachorrito manso y juguetón; después de ser hembra y meretriz, después del último bramido, y del jadeo final.

Después se suaviza el tono de tu voz, recobras la mirada mansa, la caricia tierna y el beso dulce.

Después del sexo y de las caricias de la noche, invariablemente, te da sueño.

 
Publicado por Simon a las 05:00

Respuestas
25 Noviembre 2006 - 14:11
Friné
Después de leer esto, he de comenzar a vivir un sábado más gracias a tus palabras. Porque me enternecen, me exitan, me inyectan vida. Un beso.
25 Noviembre 2006 - 14:41
Enviar un emailANGEL...
Cuando un hombre sabe bailar bien el tango...TODO SE LOGRA... Simon logro sentir tu creatividad y la carga erotica de cada una de tus palabras... en este bello relato. Me llevas a pensar en ese BELLO MOMENTO en que "Mi HOMBRE"... me da toda su lechita, me gusta partirle el sexo en dos, refleajrme en la sangre y el esperma...hasta que se me pasma el extasis en las entrañas. Su absoluta entrega...me peregrina la pasion... Solo el puede lograrlo....mas besos de los de Siempre...
18 Abril 2007 - 11:00
Enviar un emailANGEL...
-------------------------------------------------------------------------------- "La mirada con la que desnudas mi alma, el gemido de tu tez descalza, y tus ojos peregrinos sobre mi almohada, que rondan y acechan mi cama..." "Tus dedos que se escurren como aceite, tu torso aprisionando mis caderas..." En verdad no sé, no puedo determinar, cuál verso me llega más. Quizás, éstos, que resalto: "Esto no es un recuerdo demente, si en cada caricia te doy vida," "De la sombra de tus besos me enamoras, del recuerdo sigo siendo tu cautiva, soy rehén del silencio en que me ahogas, en segundos se me va toda la vida." "Te hallo en las notas , te busco debajo de mis sabanas entre piernas," besosss TODOS TUYOS SIEMPRE
18 Abril 2007 - 20:26
Enviar un emailSimon Paterson
Acariciar tu piel de seda, DESPUÉS... se me antoja un pasaporte al ensueño, un viaje de ida al paraíso... donde moran los ángeles como tú, ÁNGEL. Un beso sentido para ti. Simon.

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