Ven...
Que quiero sentirte.
Ven... que quiero acomodarme entre tus piernas.
Ven... que quiero abrir mi boca lentamente mientras te miro, mientras me miras...
Ven... que quiero lamerte por primera vez y que grites de pasión.
Ven... que quiero pasear mi lengua alrededor de tu cabeza, con la cara de vicio que a ti te destroza.
Ven... que quiero introducirla en mi boca, y volver a sacarla.

Ven... que quiero ayudarme con mis manos y meterla hasta el fondo, y que se me caiga una lágrima, y que mis ojos se tornen más brillantes.
Ven... que quiero llenarte con mi saliva, hacerla resbalar por el tronco... y volver a chupar, como a mí me gusta, cómo si fuera la última vez.
Ven... no intentes quitármela... es mía,
Ven... ponte otra almohada en la cabeza, y sigue mirando cómo desaparece dentro de mi boca cuando me la trago.
Ven... me encanta besarla: dura, morada, hinchada.
Ven... que quiero rozarla con mis dientes levemente, y acariciarla de nuevo con mi lengua.
Ven... que quiero que no soportes más mis ojos inyectados en deseo y me llenes la boca...
De ese néctar que buscaba, de esas gotas calientes y densas... y beberte, y que rebose, y que caiga por la comisura de mis labios y mirándote, sacar la lengua y rebañarte... y volver a ti... y esperar a que se haga pequeña dentro de mi boca, para luego volver a empezar.
¿Vienes..?
Foto: Cortesía & © by Pascal Renoux