Me enciende una mirada lasciva, seria, profunda.
Me enciende que entreabras la boca como para decirme algo y cuando esté esperando tus palabras, saques la punta de la lengua para humedecerte los labios.
Me enciende vestirme como una puta para ti y que al verme me digas que si la cena la dejamos para otro día mientras me agarras el culo fuerte guiándome hacia tu coche.
Me enciende que no esperes a estar en casa para provocarme.
Me enciende que en el ascensor me ordenes no tocarte para derretirme todavía más.

Me enciende no llegar a la cama y hacerlo en el recibidor.
Me enciende seguir en el pasillo.
Me enciende cuando me miras como si jamás hubieras visto una mujer desnuda.
Me enciende que me pidas lo que no le pides a ninguna otra.
Me enciende acabar con los labios hinchados de tanto lamerte, con los pezones algo amoratados de sentir tus mordiscos, los pechos doloridos de tenerme boca abajo, el pelo alborotado después de que me lo hayas estirado tres veces.
Me enciende quedarme dormida y saber que no dejas de mirarme mientras duermo.
Me enciende despertarme con tus manos abrazando mis pechos y tus labios rozando mi nuca.
Me enciendes a tal punto, que me sacas chispas.
(Me gustaría saber qué os enciende a vosotros... y a vosotras)