Nos miramos a los ojos,
sin poder hablar nos lo decimos todo
Furor de vientre, pasión sin freno.
Seducida contemplo desde lejos
el deseo que en tu boca habita,
mientras con insinuantes ademanes
mi pezón turgente acaricio apenas.
La multitud que nos rodea no impide
que los dos seamos una sola hoguera de fuego contenido.
Con voz apenas audible te acercas y me pides:
-Goza por los dos...

Sola, agitada por el apremio de la pasión urgente,
tras la puerta encierro mis ganas de tenerte.
Mi cuerpo deseoso y anhelante,
se tensa al contacto de mis dedos,
de arriba abajo hacen lo que los tuyos si pudieran.
Ojos cerrados, cuerpo transpirado y tembloroso,
caricias que arden en mi piel hasta el éxtasis final
dedicado a ti mi amor.
El aroma de mi elixir derramado da cuenta
de lo mucho que gozamos.
© 2007 by Guadalupe Gómez R.
Foto: Cortesía & © by Jan Hronsky