Colección Voyeur

Domingo 25 de Marzo de 2007
HUIT

Estoy preocupada por lo que me contó Sandra acerca de papá, pero he decidido no pensar en ello hasta que no tenga la seguridad de que es del todo cierto. Pues entonces pensé que le pediría a Josep que me llevara a pasar el fin de semana juntos y él dijo “Pero Lulu, ¿te has vuelto loca?” y yo le dije “Pues loca no lo sé, pero yo quiero que me lleves a pasar el fin de semana a algún sitio.”
Lorena entró en ese momento en el despacho, porque aunque se combinan las vacaciones para poder estar cada uno de ellos un mes con los niños, ella entra y sale del trabajo como si estuviera en su casa. Esto no es del todo anormal, puesto que es la Directora de Expansión y su marido el Director Comercial.
Dejamos de hablar de aquello y yo me puse a terminar unas cuantas cosas y entonces Josep apareció en mi Messenger y me preguntó que a dónde quería que me llevara y yo le dije que quería conocer Sitges y él dijo que lo organizaría todo.
El viernes preparé una maleta pequeña y puse tres o cuatro trajes de baño y dos toallas y muchos tangas que a Josep le gusta quitármelos y esperé en el portal de casa a que él viniera a recogerme a las ocho.
Pues no apareció.
Ni a las ocho ni a las nueve ni a la diez.
Llamé a su móvil y estaba apagado y le grité al móvil “¡Vete a la mierda cabrón!”, pero en francés, algo así como “Va te faire foutre, connard!” pero esto no me ayudó mucho.
De regreso a casa, mi padre me sorprendió llorando en la habitación y no preguntó nada, sólo me dio un abrazo y luego me dio cincuenta euros y me dijo: “Ve a tomarte algo con alguna amiga, anda”.
Pero yo no tengo amigas aquí.
A los diez minutos y justo cuando estaba a punto de sentarme a la mesa con todos a cenar, Andrea, la hija de Sandra pero que no es la hija de mi padre si no sólo de Sandra y de su ex marido, apareció por la puerta y me dijo: “Oye, Lulú, ¿te apetece venir a una fiesta conmigo?”
Con Andrea he salido dos o tres veces, ya he contado que tiene 18 años, y sus amigos también, pero me cae bien y yo estaba sola y llorando, pues que mejor que salir un rato con mi hermanastra favorita.
Pues no sé que debió de pasar en esa fiesta, me hago una idea, entre el alcohol, los universitarios, el verano, el calor y mis ganas de enviarlo todo a la mierda.

Pero yo desperté el sábado en la cama de un tío de veintiséis años llamado Rafa en un apart de treinta metros cuadrados con muchos posters de tigres, leones y safaris fotográficos y olor a incienso y a porro todo mezclado.
Regresando a las doce del mediodía, aun con mi vestido negro de fiesta empapado en olor a tabaco y a resaca y a sentimiento de culpa, desee cruzarme con Jaime y echarme a sus brazos a llorar, pero lo que me encontré fue un mail en mi PC de Josep y sólo decía: “Perdóname, Lulú, no me odies por esto, no me odies por favor. Te quiero mi amor.”
Es la primera vez que Josep me dice “te quiero” y ya no sé si odiarle o echarme a llorar otra vez por sus hermosas palabras.

Foto: Cortesía & © by Tracy Lee

 
Publicado por Lulú a las 05:00

Respuestas
Aún sin respuestas.

Tamaño de letra
Sindicación
Publicaciones
Publicidad
 
 
Categorías
Enlaces