Colección Voyeur

Sábado 28 de Abril de 2007
Vértigo

Sólo de mirar tu cuerpo desnudo se despiertan mis fantasías y se desboca toda mi pasión. Te busco para fundir labios y lenguas en uno y cien besos, antes de continuar mi recorrido.
De tu boca a tu espalda, sólo hay un camino y lo transito. Me deslizo por la piel, rozando el lóbulo de tu oreja y sigo por el declive. Sólo me detengo para jugar un instante en el hueco entre tu rostro y tu cuello: lo rodeo, doy la vuelta y me demoro en tu nuca, para luego seguir pendiente abajo.
Traspasar la frontera de tu cuello, se ha transformado en una ceremonia. Dejo vagar mi boca por la planicie de tu espalda; me deleito en la tersura y continúo reconociendo la geografía de tu dorso.
No uso las manos, no te toco. No es necesario. Tu piel reacciona de inmediato al contacto de mis labios, porque ya ha experimentado el rito de esa caricia y la está esperando. Arqueas el cuerpo, endureces los muslos, tensas las piernas y  te estremeces. Vislumbras lo que viene a continuación.

Tu respiración se acelera, se te endurecen los pezones y puedo adivinar –no necesito que lo confirmes, lo sé–, que entre tus piernas se enciende el fuego húmedo de tu erotismo.
Imperturbable, sigo el descenso por la sedosa llanura, a veces sólo con mi aliento, alternando el soplo cálido con el reguero salpicado que deja mi lengua en un pliegue o deteniéndome para que mis labios descansen en un recodo, antes de dejarme caer en el declive pronunciado que me lleva al límite entre tu cintura y esa hondonada donde se concentra tu más deleitable placer.
De allí en más sólo queda trepar las colinas erguidas de tu grupa y hacer una  pausa, concederme una tregua antes de hundir mi rostro en la grieta del medio.
Cada vez que transito el camino de tu espalda, se te eriza la piel y me dices que te da vértigo.
Me resulta sorprendente. Jamás imaginé que un Angel lo sintiera.

Foto: Cortesía & © by A. Barreiros

 
Publicado por Simon a las 05:00

Respuestas
28 Abril 2007 - 09:32
Enviar un emailANGEL...
Todo lo que supe de ti lo aprendí en los libros ... y a lo que faltaba, yo le puse palabras.... Y así crecio la leyenda de un Angel...distinto que, frente al amor exclama: Apago el móvil. ¡Estoy ocupada! Recuerdo: ¡La práctica hace maestras! Me someto placenteramente a lo atractivo de nuestras fantasías...y la posibilidad de traspasar todas las barreras donde todo está permitido, todo.... Ven tómame...que este "Angel de Fuego"... inquieto volará nuevamente a tu cama.. Me erizas bajo el embrujo de tu amor y el calor de tus besos húmedos.. ...Asi succionas mis rincones me perturbas...abres mis alas... tu eres el hombre que me provoca cada noche... Y me obliga a rendirme entre tus brazos de forma vehemente... Ya no resistas, se que estás extasiado, tu Angel... te convoca una vez mas quiero sentir NUEVAMENTE ESE VÉRTIGO QUE SOLO ME DA TU AMOR...
28 Abril 2007 - 19:58
Enviar un emailZeZe
Hola Es muy buena la foto, y tu blog es interessante... http://placerysuenos.blogspot.com
27 Mayo 2007 - 17:57
Enviar un emailANGEL...
Vértigo... el mismo que siento cuando tus... dulces lábios invertidos ... dibujan mis piernas Labios... Te pienso ... me piensas... Sabes que estoy ardiente, deseosa, impaciente por sentirte dentro... Esperame... Tu Ángel... SP_teamo@hotmail.com
09 Mayo 2008 - 15:03
Miguel Angel Cheru@
Muy pronto comenzaré a sentir ese dulce Vértigo que narrás en forma Magistral Simón. No se puede ocultar el amor por un Angel. " No puedo " " Ni deseo " ocultarlo. Miguel Angel.
09 Mayo 2008 - 18:14
Enviar un emailSimon Paterson
No creo –y en esto coincido con la respuesta que le dejara nuestra secretaria de redacción en otro comentario suyo–, que ni siquiera sea merecedor usted que su nombre sea precedido por un “señor”. Puesto que este es mi espacio, procedo a contestarle en forma pública, Miguel Ángel Cherutti, que debe estar usted muy mal si persiste en su actitud que ha pasado de la fantasía a revelarse como casi perversa, tal como lo deja en evidencia en este caso, asegurando que muy pronto hará algo que Ángel no sólo rechaza, sino que deplora, como reprueba el constante asedio –que raya en el acoso–, a que la ha estado sometiendo. Es cierto que el amor debe mostrarse, pero dudo mucho que lo suyo se trate de amor. He pedido autorización especial para contestarle este último comentario, y me ha sido concedida antes de tomar la medida que le fuera anunciada. De manera que le pido, de manera encarecida, que abandone esta actitud irracional y sea consecuente con sus dichos de no volver a visitar nuestro espacio virtual. Simon Paterson.

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