Soy adicta a tus labios, al roce de tu piel a cada milímetro de tu cuerpo, a tus juegos... a que mordisquees mis pezones, a que te detengas en mi vientre y luego a que separes mis piernas suavemente a veces; otras con mayor violencia, pero siempre dejando a tu alcance mi sexo.
Me gusta que me incendies cuando acaricias mis muslos y bebes en mi interior provocándome con tu lengua juguetona...

Otro placer, descubrir en tu boca mi propio sabor, el sabor de mis jugos derramados por la exquisitez de tu pasión al recorrerme.
Sobre todo pero, confieso mi adicción a ser la otra...
Foto: Cortesía & © by Dominique Lefort