Tenía ganas de tí.
Ganas de volver a perder el miedo a tus besos, a tu cuerpo, a tu lengua, a tus dientes, a tu polla, a tus dedos.
Ganas de volver a sentirte encima de mí: empujando, metiéndote muy dentro.. así, así, así...
Tenía ganas de escuchar tus palabras en mi oído de nuevo: susurrantes, extremas, bruscas...
Te tenía muchas ganas.
Al despertar, varias veces en la noche, coger tu polla entre mis manos y adorarla, besarla, fundirme con ella, y quedarme dormida entre tus piernas...

Y quiero volver a verte, y besarte con más ganas, y cabalgarte con más fuerza, y dejarte moder mis pezones y dejarme marcados a fuego tus dientes... y quiero más.
Y quiero temblar en tus brazos, mientras guías mis dedos y me ordenas más fuerte que siga, que no pare... que muera de placer.
Y quiero decirte despacio, ahogada, que desde hoy... puedes hacer de mi cuerpo tu morada.
Y es que... yo siempre quiero más.
Foto: Cortesía & © by Anna Simonja