Todavía llueve. Y aún podemos aprovechar esta cortina de agua cristalina para rememorar aquel día.
Una mano entre mis manos, un aliento suspirando, un abrazo tan profundo que la lluvia no nos toca. Pero tapa, nos protege...
Vuelvo a darte de mí todo. Porque lo he necesitado, porque tú te abrazaste al viento y no llegaba, se esfumaba. Vuelvo a darte de mí el mundo. Ya no existen las excusas, ni el dolor, y el único sentimiento tú, ya lo conoces, te lo he dicho: es por ti.

Vuelvo, y como que vuelvo de ti soy.
Ven. Besaré tus pies bajo tu manto invisible, lameré tus piernas con mi lengua hambrienta, llegaré al deseo que besaré a tientas.
Saborearé despacio, mirando tus ojos. Te daré de mi la pasión escondida, revelaré la furia que en mi cuerpo dormía, para chuparte y comerte hasta donde me sigas.
Quiero darte de mí... lo que tú me pidas.
Foto: “Couple” Cortesía & © by Dominique Lefort