Colección Voyeur

Viernes 27 de Julio de 2007
Recaídas

En un proceso de desintoxicación sea del tipo que sea, las recaídas forman parte del camino a recorrer hasta volver a tener tantas posibilidades de ser adicto como las teníamos antes de serlo.
El psicólogo tiene que hacer entender al paciente que las recaídas existen y son parte del proceso. Tiene que enseñarle a diferenciar una recaída de una readicción, a detectar los primeros indicios de la misma y a cuantificar el impacto de ésta.
Vamos, que si te fumas un cigarrillo después de dejarlo, has de seguir luchando porque estás haciendo algo que forma parte de esa lucha, y no estás volviendo a fumar. Por tanto, una vez apagues el cigarrillo, piensa: “Bueno, ya he tenido una recaída. Me quedan unas cuantas más. No pasa nada. Yo he dejado de fumar.”
Claro que si te fumas el paquete entero, diciéndote eso a cada cigarrillo, pues te puedes pasar los próximos veinte años siendo una recaedora y no, no estás luchando ya.
Ayer volví a admitir a Cristóbal en mi Messenger.
Estaba aburrida leyendo un libro aburrido. Y de pronto leí algo de uno que va y le dice a otro que oye qué pasó con tu amiga Carmen, la que andaba con el casado aquel de cincuenta años. Y mira, ni que me hubieran puesto un cigarrillo en la boca recién encendido.
¿Casado? ¿Cincuenta años? Cristóbal.
Envío a la mierda el libro de mierda y me siento delante del PC y me apetece fumar el puro de Cristóbal, qué cosas.

Le doy a “Admitir contacto” y coño, allí está el tío, en gris pálido y yo con cara de pardilla esperando a que se conecte.
Treinta y dos días sin ni siquiera pensar en una calada y de pronto me entran ganas de fumarme tres paquetes de Chester de golpe.
(Lo de treinta y dos días lo sé a ciencia cierta no porque cuente los días, no soy tan ñoña, si no porque Messenger Plus tiene una opción que te cuantifica los días pasados desde que chateaste con tal o cual persona.)
Pasan unos minutos de monazo absoluto. Quiero sus palabras, quiero su sexo, quiero que me quiera, quiero quererle, quiero coger un avión para follar con él en algún hotel, quiero que me llame princesita, quiero que me coja el pelo y me lo estire mientras me hace el amor desde atrás, quiero que me repita una y otra vez que soy la mujer de su vida, quiero repetirle que le amo con locura… ¡Quiero fumar, joder!
Las doce.
Estoy cansada.
Le doy a “No admitir contacto”.
Cierro el Messenger.
Me voy a la cama.
“Bueno, ya he tenido una recaída”. Me quedan unas cuantas más.
No pasa nada. Yo he dejado de ser La Amante .

 
Publicado por Amanda a las 05:00

Respuestas
01 Agosto 2007 - 18:50
Angel
Es que tu mujer podrías ayudarnos con un "Consultorio on-line" Que tal esta idea: http://wwwSOS/online/recaídas_villa_freud/respuestas_sigi.htm. jajajjaja y no dejes que vuelva otra recaída ... Un beso.

Tamaño de letra
Sindicación
Publicaciones
Publicidad
 
 
Categorías
Enlaces