A veces me disfrazo de sirena varada, o me enfundo unas botas de mujer fatal. O me agencio una boa, de esas de revista y me pongo a bailar el Can-Can.
Porque el disfraz me divierte.
Así te confundo y me gusto.
Me miro al espejo y me río de mí, me río del tiempo.

A veces me disfrazo entre las sábanas, sonríes y te vuelves como loco, y me vuelvo cual gata, cual perrita incauta, y disfrutas como yo de la contienda.
Aunque pasaron ya los carnavales, esta noche elige tú el disfraz que vas a quitarme.