Colección Voyeur

Lunes 27 de Agosto de 2007
Días de lluvia

Cosas quiero como,
que seas la primera lluvia del invierno,
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
"
Sencillos deseos", Gioconda Belli

Llueve sin parar desde hace días, a veces con tanta fuerza que el aguacero se transforma en tempestad, el fulgor de los relámpagos cruza el cielo ennegrecido y los truenos retumban en la distancia, anunciando que pronto llegarán donde estamos. Es entonces cuando te tomo de la mano y modosa te digo: “Vámonos al cuarto”. Porque lo que me provoca es echarme en la cama y acurrucarme en el calor de tu cuerpo.
Sin siquiera pensarlo me respondes que sí y en cuestión de minutos ya estamos bajo las sábanas. Apoyo la cabeza en tu pecho inmenso y entrelazo mis piernas con las tuyas, plantándote un beso en los labios a modo de agradecimiento por aceptar mi sugerencia.

Permanecemos abrazados y empiernados en silencio, atentos al agua que cae allá fuera y conscientes de la tormenta que comienza a fraguarse aquí en medio de los dos. Me aprietas entre tus brazos, atrayéndome más hacia ti y escucho el tronido hacer eco en tu corazón. Poso mis dedos justo sobre él y te acaricio, notando el pezón endurecido de tu tetilla. Bajo la cabeza para tomarlo entre los labios y succiono, mientras enredo los dedos entre tus vellos y tú revuelves mis cabellos con tus manos.
Te oigo susurrar mi nombre y decir algo más, pero no presto atención porque el olor de tu deseo me desquicia y no puedo concentrarme en otra cosa que incorporarme sobre ti y emprender mi recorrido por tu cuerpo. Busco tu ombligo y meto la lengua allí para percibir el cosquilleo que nace de él con cada nueva oleada de saliva.
¿Qué es lo que dices? Sí, ahora entiendo que pides algo y no necesito responderte para que sepas que sí, que sigo besando, lamiendo y mordisqueando. Así como continúo descendiendo, hasta que llego a ese lugar de tu cuerpo que me recibe con total alborozo, luciendo sus más bellos colores y firmeza para que yo lo admire, deseándolo con la avidez de una hambrienta.
Afuera la lluvia cae cada vez con más fuerza, mientras aquí dentro me demoro en el ojo de tu tormenta, que no cede y, por el contrario, arrecia, chispea y gotea. Me ruegas que aún no, que me demore un poco más. Te complazco y dirijo mi lengua juguetona a tus muslos, deslizándola húmeda más y más abajo, para besar tus pies y oír cómo ahogas un gemido.
Emprendo el recorrido en sentido contrario hasta volver a toparme con tus ojos tempestuosos. Me basta mirarlos para saber que ahora sí, que es hora de que nuestra borrasca finalmente se precipite a raudales. Te sumerges en mí y embistes inclemente hasta que ambos quedamos empapados por completo.
Se calman tu pecho y el mío, a medida que amaina el temporal. Entrelazamos de nuevo las piernas y, rendidos, buscamos cobijo entre las sábanas mojadas.
Descansemos, amor, porque hay pronóstico de nuevas y más fuertes lluvias.

Foto: “Lovers III” Cortesía & © by All Posters

 
Publicado por Anamar a las 05:00

Respuestas
27 Agosto 2007 - 09:46
Angel
Querida Anamar: me encantan esos días de lluvia bajo las sabanas... Cucharitaaaaa!!!!! y Sex Sex Sex =) Un bezote .

Tamaño de letra
Sindicación
Publicaciones
Publicidad
 
 
Categorías
Enlaces