Hay episodios que nos marcan un antes y un después en nuestra existencia. Si la suerte nos es favorable, puede que nos crucemos, en contadas oportunidades, con esas personas especiales que pueden contarse con los dedos de una sola mano –y nos sobran dedos–, que nos cambian la manera de ver las cosas y nos ponen la vida de cabeza.
Por aquel entonces yo estaba como enajenada con aquel compañero de Traumatología que me llamaba “Bebé”, tenía diecisiete años más que yo, era casado –no me... [continúa]
Desde mi ventana puedo ver ese parque que tanto quiero, vacío e iluminado por las antiguas farolas. La ciudad duerme y sus ruidos se han reducido a su mínima expresión.
En mi mente todavía perdura el eco de tu jadeo a medida que vas trepando la colina de la excitación; de tus palabras murmuradas en mi oído y de los quejidos que te arranca el frenesí que precede a la exaltación, como un encantamiento.
Miro el parque iluminado desde el ventanal y en esos contrastes de luces y... [continúa]
Cristóbal tiene la bonita costumbre de reunirse una vez al año con sus compañeros de facultad. Llevan años haciéndolo y en cada una de esas cenas se repiten las mismas situaciones: preguntas del tipo “¿Te has casado?” y “¿Has tenido otro hijo?” han ido evolucionando hacia “¿Aun sigues casado?” y “¿En qué carrera ha entrado el mayor?”. Después de ponerse al día, los cinco machotes cincuentones se van a tomar unas copas e intentan repetir las técnicas de seducción de hace veinticinco años con... [continúa]
Las hijas del viento y el cielo,
son agua y nubes flotando,
notas dulces de una canción lenta,
susurrando caricias en mis profundidades.
Baile en mi desierto.
Asesinas de soledad y amantes.
Existencia,
verbo de supervivencia,
viajeras indómitas.
Vendaval en busca de goce.
Exilio,
alas de silencio que condimentan la noche fría,
aullido que se quiebra.
Vértebras que cobijan las horas de ausencia.

Melodía perfecta tocada por el placer eremita.
Mis manos.
Foto: Cortesía Photoimagemstudio
No sé si es suficiente hacer lo que me pides sin pedírmelo. Mojarme como nunca sin decírtelo. Sentir que son tus manos las que me llenan de espuma. Las que me acarician despacio, las que me toman, las que me ofrecen, las que me llenan.
No sé si es suficiente con entregarme desnuda, abierta a tus deseos y dispuesta como nunca. Pero deseo hacerlo. Deseo tus miradas. Aunque se aparten luego y me den la espalda.

Así me muestro clara, adoro que me observes y pienses en Nosotros. Por siempre, para siempre. No me importan tus miedos. Estoy para curarlos. Para que pruebes a tocarme otra vez, a tomarme otra vez, a azotarme otra vez, a poseerme otra vez.
Mis deseos son la espuma que nos cubre y nos separa del mundo para hacernos uno.
Foto: Cortesía © by Andy Hunger
Que me las prometía yo felices, después de tres cenas y sus correspondientes D.O. (miércoles Ribera del Duero, Jueves La Mancha, Viernes Utiel Requena) y venga a cháchara-terapia con mi amigo Paco cuando, ole mis consejos, la novia de Paco le llama para decirle que está arrepentida, que le quiere y que quiere volver con él.
Venga, Paco, a por el Cava Gramona III Lustros que tengo guardado para ocasiones especiales. Pero, claro, qué tontería, si te vas a reconciliar, lo lógico es que te... [continúa]
Working nine to five
What a way to make a living
“Nine to Five”, Dolly Parton
A mitad de la tarde suena el teléfono de mi oficina y contesto. Eres tú quien llama:
–¿Crees que podrías venir a recogerme después del trabajo? –me preguntas.
–Claro, amor –te respondo.
–¿Te bajarías unos minutos y entrarías a mi oficina? –vuelves a preguntar.
–Sí –respondo de nuevo y, como soy tan curiosa, no puedo evitar... [continúa]
Sola en la guardia. Bueno, sola, lo que se dice sola no, vamos. En una guardia una nunca está sola del todo, y especialmente si es una guardia ajetreada.
Esa noche todo iba de maravillas y yo estaba jugando con “Perico”. Bueno, que no se llama Perico, sino que yo lo llamo así porque cuando le aflora el guarro que tiene adentro –que es casi siempre–, tiene esas salidas de lo más ingeniosas, como por ejemplo decirte:
–Vení, sentate arriba del “Perico” –el muy guarango.
Ni me... [continúa]
Hay veces que reflexiono acerca de que no necesito del sentido de la vista para saber que eres tú y siento que puedo reconocerte sólo con un leve roce de mi mejilla o con sólo deslizar mi boca por esa inmaculada zona de tu cuerpo.
También pienso que no necesito ni de la vista ni tampoco de los otros sentidos para saber cuándo estás dispuesta.
Más que dispuesta, decidida a reclamarme.
Y es que tu cuerpo no da lugar a la ambigüedad.
(Inciso: Paco ha perdonado a la re-novia. Y eso que era un convencido de: "Yo no perdonaría jamás una infidelidad". Ahora habla de Cristóbal de otra manera...Fin del inciso )
Mañana tengo fiestita de críos, que son como las de mayores pero sin alcohol y sin posibilidad alguna de sexo, pero que básicamente es lo mismo: veinte personajes liándola y destrozándome el salón.
Que vengan los niños a casa no me molesta especialmente,... [continúa]
Siete de la mañana.
"¿Te apetece hoy una noche de caricias? ¿Cava, emociones y dejarte llevar por los sentidos?".
"¿Y si digo que sí?".
"Firmarás tu condena".
"Me condeno al placer. Te espero".
"¿Con traje o de sport?".
"Solo me gustan los hombres con traje si al final lo único que llevan puesto es la corbata".
"Ummm… ¿La corbata? ¿Y qué haces tú con la corbata?".
"Te lo contesto esta noche…"
Siete de la mañana... [continúa]
Nadie entenderá lo nuestro, pero quizá eso nos hace más fuertes.
Orquestamos los sentimientos para encontrar la melodía perfecta.
Sabemos lo que queremos y luchamos por ello.
Olvidamos que no es fácil para besarnos y tocarnos como niños.
Traemos sonrisas calmadas que convertimos en gemidos ahogados.
Robamos segundos al día para pervertirnos juntos.
Olemos y palpamos, lamemos y gozamos.
Sentimos más que nadie, más que nada este amor.

En lo que creemos vivimos.
Foto: Cortesía & © by Kierst
Mi amigo Paco me llamó a las ocho de la tarde. Adiviné su llanto en el primer “Hola” pero adivinar el porqué de su llanto me costó muchos “Deja de llorar, serénate, o no voy a poder entenderte”.
Su novia, en la que había puesto no sólo sus ilusiones, si no también su determinación de ser esta vez y por primera vez, la pareja perfecta, atenta, feliz, respetuosa, libre, cariñosa, sexual y divertida que pudiera garantizarle la complicidad de ella y su amor tranquilo, le había dejado... [continúa]
¡Si tan sólo tuviera una varita mágica!
En uno de esos días en que el tiempo, la distancia y las obligaciones nos separan, me escribes un mensaje diciéndome: “Quiero ser lo que sientas…y sentirte”. Entonces me pongo a pensar en todas esas cosas que yo quisiera que fueras y que en cierto modo eres. No puedo evitar que se me dispare la imaginación y te transforme en:
Sol
para que te cueles por mi ventana en las mañanas y me beses los párpados hasta... [continúa]
El traumatólogo de guardia de esa noche era el doctor Viale, a quien la mitad del hospital apodaba cariñosamente El Negro y la otra mitad lo llamaba Batman desde que mi amiga Bet –colega de él–, se había ido de la lengua con eso del guardapolvos flotándole como una capa.
Admito que yo sentía afecto por El Negro, hasta que empezó a mostrar síntomas de que padecía algo semejante a una obsesión por mirarme las tetas. Y como era... [continúa]
Para Ángel...
Y su renovada ofrenda.
Lo has transformado en una ceremonia. Es la recepción que le otorgas a mis sentidos, el estímulo y la oportunidad para que te abarquen poco a poco y casi con veneración. Has conseguido que para mí, ese momento, se haya convertido en objeto de culto y principio de adoración; en un antes y un después y en razón suficiente para la exaltación.
Como en toda consagración, has aprendido el valor que tiene... [continúa]
Sábado de boda. Me colocan en una mesa rodeada de parejas. Sin solteros a la vista. A falta de pan, buenas son tortas: me agencio en plan egoísta la botella de Protos Reserva.
–Uy... ¿no me dirás que quieres un poco? Si está de malo...
–No, no, es igual –me dice una pija muy pija que me han colocado en la silla de al lado (me apuesto mentalmente dos copas más a que se llama Pitita).
–Y ¿cómo te llamas?
–Paqui.
¡Coño! Me beberé tres copas más, por juzgar antes de... [continúa]
Con mis pies en la arena húmeda construí en el horizonte fantasías, quizás porque note la calidez del astro rey rozándome la piel, el agua salada vestía mi desnudez y sentí el mar y empecé a devorarlo, a escuchar sus latidos, sus poemas de espuma…
Céfiro musitaba tu nombre y me embriagué de mar para ser tu orilla, acantilado donde batir tu furia y recibir tus olas y temblar bajo ellas… No sé, simplemente no sé, pero estallé en deseo mientras ansiaba que consumaras mi cuerpo.
Sudor... [continúa]
Tu olor es como un bálsamo que aplaca mi locura, que me devuelve la cordura para esperarte hoy.
Tu olor me trae el viento frío de las montañas, esas que tú y yo veíamos desde nuestra ventana.
Tu olor me trae imágenes de una manta en el suelo, frente a la chimenea presa de tus besos.
Tu olor aún me transporta aunque hayan pasado años a cualquier lugar que nosotros pisamos: La alfombra de Madrid, la Sierra en primavera, el Sol de la Riviera y la magia de París.
En psicología puedes elegir el tipo de terapeuta que quieras ser en función del tipo de terapia que utilices: puedes ser psicoanalista y esto quiere decir que te crees lo que dijo Freud, Melanie Klein y Ericsson. O puedes ser cognitivista y creerte lo que dijeron Beck y Ellis.
Si eres psicoanalista te crees que cualquier problema que tiene tu paciente es porque se enamoró de su madre y odiaba a su padre porque se la follaba. Y que no asume... [continúa]
Contigo sé que volveré a sentir,
el arrebato,
el arrebato de vivir.
“Arrebato”, Luís Eduardo Aute
Pensé que ya no te quedaban besos en la boca porque me habías besado de mil maneras distintas y en millones de sitios diferentes. Vi que tenías los labios hinchados de recorrerme, chuparme y humedecerme. Imaginé que se te borraron las huellas de los dedos por prodigarme infinitas caricias a lo largo y ancho del... [continúa]
Sí, puedo asegurarlo, en esta profesión tan humana uno llega a tomarle cariño a los pacientes. Bueno, lo confieso, a unos más que a otros. Es tan fino el hilo que separa lo profesional de lo humano que uno sin querer muchas veces pasa esa pequeña franja y en mi caso particular he llegado a involucrarme mas de una vez.
(Bueno, sí, está bien, más de diez... ¿está bien así?)
El beeper volvió a sonar a las 4:30 de la madrugada y era un paciente recordándome que tenía que... [continúa]
A veces, en días como éste y antes de tenderte a mi lado permaneces un rato mirando hacia ese jardín de invierno que ambos aprendimos a disfrutar juntos.
Parada junto a la ventana, mientras te quitas la ropa, los ojos fijos en la ventana, mirando hacia fuera, me conmueves con la acabada belleza de tu cuerpo.

Te observo así desde la cama, abstraída en tus pensamientos, un momento antes... [continúa]
Hay algo a lo que te tienes que acostumbrar si eres La Amante.
En realidad hay muchas cosas, pero esta es una de ellas: te has de acostumbrar a las mini-conversaciones.
Se acabó eso de tomar el teléfono y decir:
–¡Hola amor mío de mi vida! ¡Tenía tantas ganas de oírte! ¡He estado pensando en ti todo el día y estaba deseando que tuvieras un momentito para llamarme! Claro que también estaba pensando en llamarte yo en cuanto tuviera un momentito, porque resulta que José Antonio, ya... [continúa]
Solo soy capaz de sentir deseo, deseo que lo inunda todo en mi ceguera voluntaria, sometida a la espera, receptiva a tu tacto que no llega.

Invadida por mil sensaciones distintas prevalece una sobre las otras: la avaricia.
Quiero tus dedos abriendo el camino mágico a mi palacio de dicha.
Quiero emerger de los infiernos, crearte, moverme a tu ritmo, volar…
Que tus labios se posen en mi... [continúa]
De pronto me encuentro caminando sin rumbo. En una noche helada, en un Madrid vacío. Esperando una luz que me guíe a encontrarte.
La rabia y el deseo caminan a mi lado. Me destrozan los pies envueltos en mis botas.
Y aunque la noche es fría mi cuerpo está caliente. Enciendo las farolas con mi lujuria inquieta. Inquieta de besarte y de morderte los labios. Deseosa de sexo, de tu sexo tremendo. Tus manos en mis nalgas apretándome fuerte. Ansioso de... [continúa]
A mí esto de la psicología me desconcierta y me apasiona a partes iguales: cuando escuché por primera hablar de la influencia de los neurotransmisores en los pensamientos, estados de ánimo y conductas, y entendí el mecanismo de la sinapsis, me quedé boquiabierta durante tantos días que decidí empaparme de todo aquello que hubiera escrito acerca de los funcionamientos cerebrales y la modificación de éstos en pos de un control emocional.
Esto me sirvió para dos cosas: la primera fue creer... [continúa]
I raise my hands
And I surrender
To the touch of your lips
To the taste of your kisses.
"I Surrender", Laura Pausini
Sólo tengo que cerrar los ojos para volver a vivir lo sucedido, como si no hubiesen transcurrido casi cuatro años.
Recuerdo que me atrajiste desde el mismo instante en que te vi a través de la ventana, bajándote del auto y entrando al restaurante donde yo estaba con una amiga que te... [continúa]
Cuando lo conocí, era un niño. El mismo niño que había crecido muy pronto, y que decidió volver a buscarme en la cartilla médica de la obra social de sus padres.
Así llegó a mi consultorio después de casi ocho años, con dieciocho recién cumplidos. Su DNI debía oler a tinta fresca.
Ya no recordaba su nombre, pero pese a que había cambiado tanto, lo reconocí ni bien abrió la puerta.
–¿Se acuerda de mí, doctora? Soy aquel chico que usted dijo que era muy travieso.
¿Cómo olvidarme?... [continúa]
Se dice que un afrodisíaco es cualquier sustancia que aumenta el apetito sexual, al menos en teoría.
Se cuenta que la diosa griega del amor, Afrodita, surgió de la espuma del mar cuando el dios Cronos primero castró y luego mató a su padre (o primero lo mató y después lo castró, los eruditos en mitología siguen discutiendo acerca del hecho), y arrojó las creadillas de semidiós al océano.
Los afrodisíacos –aseguran los entendidos–, dan resultado... [continúa]
| Ver otros días | ||||||
| Julio 2008 | ||||||
| DOM | LUN | MAR | MIE | JUE | VIE | SAB |
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | ||