No sé si es suficiente hacer lo que me pides sin pedírmelo. Mojarme como nunca sin decírtelo. Sentir que son tus manos las que me llenan de espuma. Las que me acarician despacio, las que me toman, las que me ofrecen, las que me llenan.
No sé si es suficiente con entregarme desnuda, abierta a tus deseos y dispuesta como nunca. Pero deseo hacerlo. Deseo tus miradas. Aunque se aparten luego y me den la espalda.

Así me muestro clara, adoro que me observes y pienses en Nosotros. Por siempre, para siempre. No me importan tus miedos. Estoy para curarlos. Para que pruebes a tocarme otra vez, a tomarme otra vez, a azotarme otra vez, a poseerme otra vez.
Mis deseos son la espuma que nos cubre y nos separa del mundo para hacernos uno.
Foto: Cortesía © by Andy Hunger