Siete de la mañana.
"¿Te apetece hoy una noche de caricias? ¿Cava, emociones y dejarte llevar por los sentidos?".
"¿Y si digo que sí?".
"Firmarás tu condena".
"Me condeno al placer. Te espero".
"¿Con traje o de sport?".
"Solo me gustan los hombres con traje si al final lo único que llevan puesto es la corbata".
"Ummm… ¿La corbata? ¿Y qué haces tú con la corbata?".
"Te lo contesto esta noche…"
Siete de la mañana (del día siguiente).
(Entre risas y bajo la ducha).
–¿Sabes al final donde ha ido a parar mi corbata?
–No.
–No te rías y dame un beso, y otro y otro… Bruja, estoy muerto.
–Y tú no te rías y dame jabón por todo el cuerpo…
Díez de la mañana.
"La próxima vez seré yo quien utilice la corbata… y con las mismas malas intenciones que tú. Besos".

Al fin y al cabo, reconozcámoslo, la tecnología moderna no es tan mala, da lugar a espectaculares “momentos corbata”.
Foto: “Al calor del desnudo” Cortesía & © by Olympia