Soy esa cuyas manos dibujan en tu espalda, la que guarda secretos, la que en la noche se calma con recuerdos inconfesables y obscenos, quien con besos cálidos te recibe, la que hunde sus manos en su cuerpo e imagina las tuyas.
Soy esa que ennoblece tu virilidad con su deseo, la que proclama con humedad sus ganas, la que desea seas culpable para que su cuerpo sea tu penitencia y sus besos tu perdón.
Tentación y emociones.
Sueños, torbellino e instinto.
Manantial y orgía.

Soy esa que sabe a lo prohibido, que es veneno y es lujuria, la que como animal sin pudor toma de ti el germen de la vida y en la taza del pecado de Eva te da a saborear a ti tu néctar delicado.
Soy esa a quien le gusta que le toques los muslos bajo la mesa mientras subes su falda, la que te cuenta que no lleva debajo nada puesto, la que te tienta para que sucumbas a sus encantos, soy esa amante cercana y distante.
Soy hielo, huracán y abismo, la que igual que te desnuda te viste con su mirada, la cómplice deseada, la tormenta…
Foto: Cortesía & © by Arturo Martínez