Colección Voyeur

Lunes 15 de Octubre de 2007
De visita

Hace algo más de dos años, en el segundo correo electrónico que cruzamos –sé que no le molestará que publique un fragmento de su correo–, me decía:

“Muchas gracias por contestar mi mensaje. Ahora entiendo porque su página electrónica es tan especial: ¡realmente ponen todo su corazón para hacerla! Ese empeño se nota de inmediato, no sólo en los contenidos de la misma, sino en este hermoso gesto de responder las misivas de sus lectores.
”Tiene mucha razón al establecer esa diferencia entre erotismo y pornografía. Releyendo algunas de sus editoriales de meses anteriores, encontré una en la cual el colaborador decía que lo seduce más un cuerpo a medio vestir que uno totalmente desnudo. Sin embargo, también debemos reconocer que el límite que separa pornografía y erotismo en muchas ocasiones es tan sutil y transparente como ese velo que a veces debemos des-velar, otras rasgar y en algunos momentos hasta conservar.
”Hace unos meses comentaba con un amigo el argumento de uno de mis relatos y el me decía (creo que con cierta alarma): «¡Pero eso es casi pornográfico!» Y yo le retrucaba preguntándole dónde estaba lo pornográfico o lo «casi pornográfico», ya que este calificativo me preocupaba mucho más que el primero. Me preocupaba la posibilidad de que una idea que a mí me parecía sumamente sensual yo fuera a «echarla a perder» por la osadía de escribir un relato sobre ella.
”Muchas veces me planteo esta duda y me vienen  tantas preguntas a la mente. ¿Dónde está ese límite? ¿Quién lo establece: el autor, el lector, nuestras experiencias, nuestras fantasías, nuestros tabúes? ¿Cuándo el erotismo deja de serlo para convertirse en pornográfico? ¿Cuándo un relato es erótico, «casi pornográfico» o pornográfico? ¿Por qué considero sumamente erótico el cuadro «La siesta» de Pierre Bonnard, llevándome incluso a elaborar toda una historia en torno a ella, y la misma imagen de una mujer acostada sobre una cama en la revista Playboy me deja más fría que un témpano?”

Desde entonces ha corrido agua debajo del puente y hemos intercambiado algo más de mil cartas –para mí siguen siendo cartas; virtuales, pero cartas al fin–, y ella ha publicado más de un centenar de relatos en este rincón de erotismo.
Hoy –ayer, si he de ser preciso–, ha llegado a nuestro país de visita con su buen humor, su alegría caribeña, su ilusión de conocer Buenos Aires y otras motivaciones más personales.
Cuando fui a buscarla al hotel donde se hospeda y pregunté por ella, el conserje se encogió de hombros y me señaló con un dedo un casillero donde figuraba el número del cuarto. ¿Por qué habrá hecho eso?
Bajé del ascensor recorrí el pasillo alfombrado buscando la habitación, caminando en puntillas, de puro precavido.
No me equivoqué...

Me detuve delante de la puerta abierta. Y sólo alcancé a ver unas piernas de mujer, unas de hombre y una cama con las sábanas revueltas.
Me dije que ella debía estar dedicada a “... otras motivaciones personales” y me limité a hacer mutis por el foro.
Bueno, es razonable.
Lo primero es lo primero.
Como sea, estimados lectores, queridos parientes, apreciados amigos y vecinos, les comunico oficialmente que Anamar, nuestra querida colaboradora ha llegado de visita y haciendo uso de las vacaciones que no se tomó directamente desde su Venezuela natal de manera que, cuando termine con sus asuntos personales, seguramente pasará por aquí, donde la esperamos para darle, en nombre de todos los que integramos el Voyeur Team y en el mío propio, nuestra...

¡BIENVENIDA!

Foto: Cortesía & © by José Manchado

 
Publicado por El Gran Cabronazo a las 05:04

Respuestas
15 Octubre 2007 - 10:32
Angel
Antes que nada quiero sumarme y darte la "Bienvenida" . Primero porque has entrado por la puerta "grande del aeropuerto"como esa gran mujer que estoy aprendiendo a conocer de la mano de Simón. No tod@s entran así hay quienes entran escondidas en una valija y salen como rata por tirante:) Se de la sinceridad que hay en cada palabra tuya que nos brindás. No veo las horas de poder darte una abrazo, mi querida Anamar y de recibirte nuestra casa. Besossssssss Que emoción!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!:) MUa!!!!!!!!!!!! Euge-Angel.
16 Octubre 2007 - 13:28
Enviar un emailAnamar
Escribo este comentario desde la oficina de Voyeur, en la computadora de Simón, en esta hermosa ciudad de Buenos Aires y durante un ratito libre que me dejan las motivaciones personales. ¿Y qué les puedo decir? Que estoy muy, muy, pero emocionada, feliz y dichosa de por fin conocerlos, abrazarlos y expresarles este amor que siento por ustedes. ¡Muchas gracias por la bienvenida!
18 Octubre 2007 - 07:04
Angel
Siempre he pensado que la percepción que tenemos de las personas es como un sensor interno, por lo menos en mi caso. Hoy he tenido el hermoso privilegio de confirmar mi pensamiento. Confirmé que detrás de Anamar hay una mujer "a corazón abierto" que te mira con esos increibles ojos verdes y te invita a confiar, a quererla a seguir diciéndole "presente". Ella es así, bastaron pocos minutos para confirmar que es una mujer auténtica, llena de valores, de virtudes. Esa amiga que me gustaría tener cerquita de casa para cruzarme a contarle mis alegrías y mis tristezas. Sí querida Anamar, aquí deseo plasmar como un grafittis. El placer de haberte conocido!!!!! Hasta ayer una compañera de blog , hoy una "GRAN AMIGA". Que sigas disfrutando de tu estadía BELLA MUJER... Gracias por tu presencia y por tu demostración de afecto. Te quiero.Euge. TENGO LOS DEDOS CRUZADOS...
19 Octubre 2007 - 08:41
Dolores
Aquí desde la computadora de una amiga en común quiero desearte una estadía placentera. Tan plecentera para que regreses cuando gustes nuevamente. Un beso Mujer!!! y Bienvenida a Argentina!!! Dolores

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