Colección Voyeur

Martes 16 de Octubre de 2007
La Primera Vez I

Antes de empezar a hablar de “la primera vez”, unas preguntillas para la reflexión:
¿La primera vez de qué?
¿Por qué se llama “primera vez” a la primera ocasión en la que el pene entra en la vagina?
¿Por qué no se denomina así a la primera vez que tenemos un orgasmo con la “ayuda” de otra persona? ¿O por qué no cuando nos masturba por primera vez otra persona? ¿Y por qué no la primera vez que practicamos el sexo oral?
¿Una chica ginerasta, que nunca haya tenido ni vaya a tener ningún encuentro con un hombre, será virgen toda su vida? ¿Morirá virgen, aunque a lo largo de su vida tenga sexo con infinidad de mujeres?

Coloquialmente, “la primera vez” o “perder la virginidad”, “ser desflorada” o como se le quiera llamar, hace referencia a la primera vez que el pene de un hombre entra en la vagina de una mujer.
La primera vez no tiene nada que ver con el himen, ni con sangrar, ni mucho menos con el dolor. La rotura del himen no tiene nada que ver con perder la virginidad; a muchas chicas se les rompe el himen con ciertos deportes, golpes bruscos, masturbándose... e incluso pueden nacer sin él.
Otras chicas tienen un himen tan resistente y flexible, que lo mantienen incluso después de haber mantenido relaciones y haber sido penetradas durante el coito.
Se ha escuchado decir tantas veces que: “La primera vez siempre duele, la segunda menos, y con el tiempo ya no duele nada”, que el cuento parece haberse transformado en verdad universal.
¡Mentira! ¡Una falacia! Tan falso como un billete de tres dólares.
Esta frase no tiene el menor sentido y ningún asidero. El sentido común nos dice si algo duele la primera vez, por pura lógica la segunda vez dolerá más, ¿o no? Pongamos por caso: Le pego un cabezazo a la pared y me duele... ¿El segundo cabezazo que pegue me dolerá menos? ¡No! ¿Y el tercero? ¡Que no, hombre! Que lo más probable es que además de dolerte cada golpe, luego te dolerán los chichones que te han quedado.
Esta “primera vez” a la que nos estamos refiriendo, no sólo no tiene que doler, sino que además tiene que ser agradable y satisfactoria.
Si no lo es, algo se está haciendo mal. Y no hablo de pequeños trucos, sino de errores mucho más graves y básicos sin lugar a dudas.
En el próximo post daré las claves para que la primera vez nunca duela.
Ni la segunda vez, ni la tercera... Que se trata de dar los primeros pasos en eso de disfrutar del sexo, y no de inmolarse en el altar de los Dioses de la Desfloración.

 
Publicado por Sexólogo a las 05:00

Respuestas
16 Octubre 2007 - 09:19
Angel
Excelente descripcion que destierra muchos mitos "sobre la primera vez". Es cierto:que la primera vez de cualquier cosa se recuerda con agrado. En forma particular pienso: la contractura que se provoca en la musculatura del pubis es por el miedo al dolor.¿crees que es así? Es importante que se informe al compañero —o compañera— sexual que se trata de la 'primera vez'.¿coincidís conmigo? Un abrazo. Angel
16 Octubre 2007 - 11:02
Sexólogo
El dolor que algunas mujeres sienten la primera vez que practican el coito, se debe a varias razones que desvelaré en el post "La primera vez (2)". Respecto a informar o no cuando es la primera vez que se mantienen relaciones coitales, es algo que forma parte de la intimidad y libertad individual, y que sólo uno mismo debe decidir. De todas formas no me parece algo determinante para disfrutar de ese encuentro erótico, o por lo menos no tanto como otros factores más decisivos.
16 Octubre 2007 - 13:36
Angel
Gracias por tu respuesta espero la parte II Un abrazo.- Y buen comienzo de semana!!!

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