Colección Voyeur

Jueves 15 de Noviembre de 2007
Anadiomene

Te he sentido latir conmigo en mi extraño delirio, al abrigarte con mi piel sudorosa y quedarme despojada y sin aliento.
Por un instante me he hallado en medio del piélago, solo un segundo, justo antes de beber en tus labios mi calma pero justo después de besar tu cuerpo sin urgencia y dejar se derramasen en el silencio las tranquilas aguas de tu miembro presa de un verano que atiza mis entrañas.
He arañado, mordido, quebrado…
He gozado y gozo.
Tu tesón entusiasta sembrando mi interior con su simiente en intemperante descarga me ha traído a la orilla, cubiertos mis pechos por conchas, enredando algas en mis muñecas y me ha devuelto ese sabor salado.
He recibido cada embiste como si fuera el último, serena ante el deseo fugaz de una noche que se me antoja eterna, rememorando cada instante vivido como una Anadiomene cualquiera, surgida del mar y sin otra función que lacerar mi cuerpo con el apremio del amante que se entrega.

Rayos de luz al borde el agua.
Niebla –glauca niebla–, es mi alimento.

Foto: Cortesía & © by José Manchado

 
Publicado por Belita a las 05:00

Respuestas
15 Noviembre 2007 - 15:08
ANGEL
Belita tiene el sonido del mar...que muy pocos logran escuchar. Gracias por esta melodía. Un beso.

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