Tu y yo multiplicando las caricias y convirtiendo cada beso en creación mientras las manos recorren nuestra geografía para expresarnos mutuamente la delicia que es surcar esos ángulos misteriosos, esas dulces montañas o esa planicie sugerente...
Detendré el universo un instante para saborear ese momento en que conduces tus dedos traviesos a mi expectante flor húmeda, dejare que el deseo grite en silenciosa armonía mientras disfruto del egoísmo más imperfecto e irresponsable estallando en lo más íntimo de mi ser lúbrico y al fin exhalaran mi nombre tus gemidos mientras se mezclan las humedades de nuestros sexos cómplices.

Vorágine impetuosa, será el alías con que me nombres, cuando sucumbas a la explosión de mi ser colmando a vaivenes petulantes y desenfrenados tu vicio y el mío, sin restricciones y moldeando esa pasión a nuestro antojo...
Me hallaras empapada de ti, entre tus manos, en tus ojos, en tu lengua, en tu aliento... desembocando en los cauces de tu cuerpo para hacerme sentir.
Querrás la ultima gota de mi sudor y más... lo querrás todo para obtener solo, solo eso...
Foto: Cortesía & © by Thomas Kierst