Para que entendáis bien el siguiente post, recomendaros encarecidamente que volváis a leer el post “Andrerastas y ginerastas”. Ahora ya podemos empezar...
¿Qué sucede si yo soy ginerasta y me lío con un chico? ¿Qué sucede si toda mi vida me he liado con mi mejor amigo, pero siento atracción erótica por las mujeres? ¿Qué pasa si estoy casado y con hijos y un día fantaseo con tener un encuentro erótico con un hombre?
Debemos diferenciar tres cosas muy diferentes: En primer lugar, la orientación del deseo erótico. A continuación: las prácticas eróticas, y en tercer lugar, las fantasías.
La orientación del deseo erótico (más conocido como orientación sexual) lo determina única y exclusivamente los deseos eróticos que podamos sentir; vamos, lo que nos atrae sexualmente. Si sentimos deseo erótico por las mujeres, seremos ginerastas, y si nos atraen los hombres, seremos andrerastas. Y ya. Sin apelaciones
"Yo soy hombre y me gusta que las chicas me metan algo por el culo, ¿eso significa que soy gay ?" Si te atraen las chicas no eres homosexual, da igual lo que te guste que te hagan esas chicas.
"Soy hombre y siempre me han gustado los chicos, pero en la adolescencia por la presión de los amigos me líe con varias chicas, y me gustó. ¿Significa eso que soy bisexual?" No, si siempre te han gustado los chicos eres homosexual.
Las prácticas eróticas no siempre están en coherencia absoluta con la orientación del deseo. Por cuestiones culturales, por la represión que hayas vivido, por las relaciones que hayas tenido... puede que tengas más facilidad de tener encuentros eróticos con un hombre aún siendo ginerasta, o con una mujer aún siendo andrerasta. Tu orientación del deseo es una cosa, y tus prácticas eróticas otra.

"Soy mujer y me atraen los chicos, pero desde que era una niña me lío con mi mejor amiga, y lo sigo haciendo. ¿Eso significa que soy homosexual?" No, si te atraen los hombres eres heterosexual.
"Soy hombre y siempre me han gustado las mujeres, pero por mi timidez nunca he tenido un encuentro erótico con ninguna. En cambio ya he tenido un par de encuentros con hombres que me han cazado en bares de ambiente. ¿Soy gay?" Si sientes deseo erótico hacia las mujeres no eres gay, eres ginerasta aunque hayas tenido encuentros eróticos con hombres.
Las fantasías son una forma de disfrutar de muchas prácticas eróticas que nunca las llevarías a la realidad. Hay muchas mujeres que les excita pensar cómo las violan, pero evidentemente nunca querrán que eso suceda en la realidad. Hay ginerastas que les excita pensar en que realizan una fellatio a un hombre, pero probablemente nunca querrán probarlo. Hay mujeres andrerastas que fantasean con un encuentro erótico con otra mujer, pero que nunca les apetecerá probarlo.
"Soy mujer y me atraen los hombres, pero a veces mientras me acuesto con uno me excita pensar en una mujer. ¿Soy homosexual?" Si te gustan los hombres no eres homosexual, da igual lo que fantasees.
Cualquier demostración de afecto, cariño o deseo, y cualquier práctica que nos proporcione placer, satisfacción o bienestar son normales, naturales y totalmente deseables. ¡Cultivémoslas!
Foto: Cortesía & © by Hart-WorxPhotography Hartmut Nörenberg