Mi árbol de Navidad me estará esperando esta noche. Lo sé. Porque sé de la fortaleza de su tronco, del brillo de sus hojas, del intenso aroma de su madera y del olor de su resina. Porque puedo percibir lo que significa haberlo encontrado en un bosque tan grande y tan oscuro como muchos momentos de mi vida.
Esta noche quiero tomar de mi árbol de Navidad tres esferas luminosas con mis manos y ofrecértelas. Sí. Dártelas, seas quien seas. Aunque no te haya visto en toda mi vida y no sepa de... [continúa]
Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo.
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo.
Palpar, Octavio Paz
Si tuviera que escoger cuál es la parte de tu cuerpo que más me gusta, me atrae y me excita, tendría que tomar cada una e ir juntando las piezas como si se tratara de armar un rompecabezas.
Tus manos, por ejemplo, ejercen una fascinación especial... [continúa]
Anuda fuerte tu amor en mi corazón,
sujétame a tu vida,
quiero vivirla contigo.
Así te siento, fundido en mi piel,
amarrándome a tus manos,
sujetándome en tus muslos,
cabalgándote libre, suelta, cerril.
Tus besos me encienden el alma y el sexo,
bebo la humedad de tu cuerpo pegado al mío.
Necesito saciar mi sed de todas tus fuentes,
y como única herencia,
conservar el rocío de tus besos.
Ola de un mar encrespado,
Cascada, remanso,
lago de agua esmeralda.

Embrujo que me encadena y me lleva a la insensatez
de adherirme, ligarme, acoplarme...
y vivir atada a tu piel.
Foto: Cortesía & © by Barry G. Oliver
Llevábamos tres días los tres juntos y eran las tres de la mañana. Mauri estaba encendiendo un cigarrillo y David acababa su copa mientras me susurraba entre músicas que aquella noche yo estaba especialmente apetecible. (Tú también, jodido: me encienden esos vaqueros puestos casi tanto como para desear quitártelos).
Nunca me había ido de vacaciones con dos hombres solteros estando soltera. Mis vacaciones de soltera las comparto con mis amigas solteras, y entretiempo tratamos de... [continúa]
El placer del voyeur se escribe con letras sigilosas y en el mutismo más absoluto. Ella lo sabe, por eso ha cerrado la puerta tras de sí, sin permitirle el paso al interior de la habitación.
Lo odia, por eso le divierte saber que esta ahí contemplándola, sabe que él quisiera poder irse, dejarla atrás, olvidarla, que se siente un ser despreciable y egocéntrico pero que sigue enganchado y a pesar del dolor que le provoca saber que ella, sin duda, es el... [continúa]
Like a flower waiting to bloom
Like a lightbulb in a dark room
I'm just sitting here waiting for you
To come home and turn me on.
Turn Me On, Norah Jones
Anticipando tu llegada, me he sentado a esperarte ante la pequeña mesa de la cocina. Consciente de lo que te gusta, me he despojado de toda la ropa. Sin embargo, estoy segura de que no será mi desnudez lo que capte tu atención. Sé que tu mirada se dirigirá hacia la única parte de... [continúa]
Las veinte cosas que una amante debería saber acerca de las Navidades
1. No, no existe un regalo que puedas dar a tu amante en Navidades que sea práctico, que le vaya a gustar, que no sea especialmente caro ni especialmente barato, y que pueda llevarse a casa sin que lo descubra su mujer.
2. El dependiente de El Corte Inglés no tiene ni idea de dónde está la sección de regalos para hombres casados.
3. Preguntarte por qué tiene el... [continúa]
Llega la Navidad
Como por arte de magia las casas, las calles y ciudades se llenan de luces: blancas, amarillas, rojas, azules, verdes... luces.
Llega la Navidad.
Y con ella, como por encanto, se producen los encuentros, los besos, los abrazos, las sonrisas, los brindis, los deseos, las felicitaciones... encuentros .
Llega la Navidad.
Son esos días teñidos de sueños, de ilusiones, de cantos, de presentes, de dulces y de sentimientos echados a... [continúa]
Hay días en los que no quiero nada más que desvestir mis sentimientos.
Guardar mis sonrisas, mostrarme vulnerable.
Sin temor.
Así, tal cual soy.
Cobijarme en los brazos del hombre que amo.
Ese que me perdona todo, porque comprende más allá del dolor.

Me ama, lo amo.
Me siente, lo siento.
Me desea, lo deseo.
Hoy es día de reafirmar amores, por eso reafirmo el mío.
Gracias, sólo gracias, por estos días y porque puedo llamarte amor.
Foto: Cortesía & © by Antonio Louro
Hoy deseo dejarte mis besos en la piel. Recorrerte toda con mis labios. Sentir cómo te erizas. Saber que te halaga y te excita; que te provoca y te apremia.
Quiero posarlos en cada rincón y en cada pliegue, para que te cortejen despierta, te deleiten en la ensoñación, te arrullen cuando cierres los ojos y te acaricien dormida.
Para que te lisonjeen y te obsequien, te provoquen y te inciten, te exalten y te consientan, te sugieran y te apasionen.
Para que te... [continúa]
Hace un tiempo, pasé por una de esas excepcionales etapas en mi vida en que me apetecía tener pareja. Supongo que por eso conocí a Ramón y me enamoré de él. Y supongo que por eso también, pasé por alto muchos de los elementos en los que yo habitualmente me detendría a la hora de enamorarme.
Que el amor es ciego, lo sabemos todos. Pero cuando eliges pareja o crees que necesitas elegirla, más que ciega lo que eres es tuerta, y con un ojo no ves pero con el otro escrudiñas, haciéndote... [continúa]
Yo soy más yo si somos, si tu piel se confunde con la mía y gemimos juntos, si el compás que tus oscilaciones marcan la cadencia de mi cuerpo, si vibramos juntos y exhalamos juntos ese suspiro que insinúa la derrota más feliz para ambos.
Yo soy más yo cuando te tengo dentro y tu voz me acaricia y me deshago y me descubro y me veo en tus ojos y me percibo tibia y dulce en el licor que derrame en tu boca.
Yo soy más yo si tu lengua me explora y gime de nostalgia tu piel cuando se... [continúa]
Es posible
que te haya confundido
y que yo
a la vez
me confunda al mirarte.
Pero es que
pasaba por aquí
y me dije:
"Es él".
Seguro.
Y claro, ahora
que me acerco,
y te miro
y he rozado con mis pies
intimidades
ya no sé
si he sido yo
si has sido tú.
Si me confundes
si te confundo
pero deseo
seguir así...
Así que si quieres
nos confundimos
y nos fundimos
en el cuarto oscuro
de ahí detrás.
Deja de mirar
y ataca ya.

No, no llevo nada más.
Foto: Cortesía & © by Maria Latnik
–¿Vamos a dar un paseo?
–Venga hecho, pero vamos corriendo, que yo paseo así, ¿vale?
–No, hombre, vamos despacito, dando un paseo...
–No, tía, que ir despacio es aburrido... corriendo es más divertido.
–No, no. Yo, si voy a dar un paseo, es para ir despacito, que es como me gusta.
–Bueno, lleguemos a un acuerdo: vamos haciendo footing, ¿vale?
–¡Que no, hombre! Que yo paseo andando, sin correr...
–¡Joder, tía! Footing es un término medio, ni para ti, ni para... [continúa]
Cada vez que me dices “Puta”
se hace tu cerebro más pequeño.
Malo, Bebé
Era mala. Por eso, en vista de su incapacidad para crear algo digno, con estúpido afán se esforzaba en tratar de destruir lo que aquellas personas –blancos de sus ataques- construían día a día con amor. Esas interminables horas que pasaba diariamente sentada frente al computador –esculcando la vida ajena, revisando armarios en busca de... [continúa]
A simón por estar...
Se me olvidó decirte que consigo despertar a tu cuerpo, y una vez más recorro cada rincón de tu ansiedad...
Siento cómo se encienden lenguas de fuego a la altura de nuestro sexo.
Te escucho gemir... te recibo otra vez.
Vuelves a hundirte nuevamente, hasta la siguiente explosión.
Enredada en tu cuerpo, sumergido en mi interior, entre jadeos y gemidos intermitentes te susurro al oído: “No te vayas... que la luna se ha empeñado en ver... [continúa]
Ángel...
Sí, está bien... no digo nada. Tienes mi compromiso, puedes contar con ello. Después de todo este tiempo que llevamos compartiendo historia, ya lo sabes.
¿Te diste cuenta cuánto hace que se cruzaron nuestros caminos? ¿Pensaste en todo lo que pasó en nuestras vidas desde entonces?
Sí, sí, lo sé. No todos los momentos fueron gratos, es cierto. Pero es que así es la vida. Nadie nos firmó una póliza de garantía de felicidad, al menos que yo... [continúa]
No sé si os he contado que a pocos metros de mi casa hay un hotel clandestino.
Quién no sepa que lo es, nunca pensaría que ese edificio grisáceo alberga las pasiones prohibidas de mi ciudad, los polvos rápidos a mediodía, los orgasmos gay que aún no han salido del armario, o el alivio imprescindible de los jóvenes adultos enamorados, hartos de amarse en coches encaramados a colinas nocturnas con vistas a la ciudad.
Muchos hablan de este hotel en concreto (en mi ciudad hay al menos dos... [continúa]
Mi arrabal es desnudez que gime por ausencias y presencias, entre latido y latido, sucumbiendo ante una boca que sabe a pecado infecto de placer.
Nuestros cuerpos son dialogo de lobos famélicos que se hurgan y se devoran dejando un reguero de goce al proferir el templo de la terrena orgía.
Ansias multiplicadas por el roce, delirio.
En la demencia del festín nuestros sexos entregados a esta bacanal, lamiendo la lujuria que lubrica la piel, alimentándonos de vida, escondiendo la... [continúa]
Entre letras escondidas pienso en ti.
Me pongo caliente, y sigo en ti.
Me desnudo entera, me descubro por ti.
Y apareces de entre letras.
Y me pones mas caliente.
Y mi cuerpo late fuerte.
Y entre palabras ardientes...

Vienes, me tomas, me tienes, me follas, me mueves, me mojas, me viertes, me antojas, me embistes.
Y yo te recibo, te siento, te lamo, te beso, te como, sonrío y entre descubrimientos....
Nos corremos de deseo.
Foto: Cortesía & © by Pavel Kiselev
Un comentario de una asidua lectora de mi blog me ha motivado para escribir sobre este tema. Esta lectora –¡Besitos para ella!–, asegura que hay mucha ignorancia respecto al tema que hoy voy a tratar, algo que no pongo en duda. Este comentario tan valiente y contundente, me hace suponer que ella en cambio tiene grandes conocimientos y elaborados argumentos para defender su opinión, así que estoy ansioso de ver un interesante comentario en donde exponga y explique todo su saber científico.... [continúa]
A una amiga muy querida
y a un amigo, más querido aún.
Todavía no sé si advertiste la mirada pícara que me dirigió tu mujer cuando se colocó detrás de ti y con un dedo me hizo señas para que me acercara.
Creo que te habías concentrado por completo en lo que conversábamos y al darte cuenta de que yo había recorrido los cinco pasos que me separaban de ustedes, ya estabas embutido entre ella y yo.
Quedaste allí, mudo, algo azorado y, por supuesto,
... [continúa]
“No temas alojar extraños en tu casa, pues de ese modo,
alguno hospedó
ángeles sin darse cuenta”.
Hebreos 13, 2
Así traspaso la puerta de tu vida, alojándome esta noche en tu casa.
A ras del suelo, con el único contacto mullido que conocí, el de tu cuerpo.
Me arrojo desenfrenada, vulnerable, anhelante, voluptuosa.
Así, con todos mi sentidos...
Un día como ayer de otro diciembre de fin de primavera, llamé a tu puerta.
Llevaba conmigo una ilusión, la ansiedad golpeándome en el pecho y un ramo de jazmines.
Dos años, veinticuatro meses, setecientos treinta días. Qué rápido discurre el tiempo. Qué efímeras las horas.
Fue un día como ayer –lo tengo bien presente–, estabas esperándome al pie de la escalera.
Un día como ayer me miré, por primera vez, en tus ojos verdes; escuché el tintineo de tu risa; me dejé envolver... [continúa]
Mi primera experiencia con eso de las citas a ciegas, fue por obra y gracia de mi hermana, que es muy ONG y esas cosas, pero igual de guarrilla que yo. Andaba la mujer recién separada y con ganas de marcha, y visto (y descartado) lo que el mercado ofrecía a una mujer con inquietudes sociales, se las ingenió para apuntarse a cuantos sitios de citas web hubieran y follarse todo lo follable. No me quedó muy claro, por aquel entonces, si andaba buscando compañero de aventuras voluntarias o... [continúa]
Ardientes bocas cerrándose dolientes, entrega fugaz, goce perpetrado hilando insidiosos juegos kilométricos, licuada lluvia martirizando nuestra ñoña ociosidad, perdición, quejido rítmico; trémula unción, voracidad, whisky, xenones y zozobra.
Me he quedado dormida mientras tus besos eran mis sabanas.

Me han despertado tus manos que eran las mías, en libertino ataque de deseo, con urgencia, aun con los ojos cerrados, sofocando las llamas prendidas por humedades no satisfechas. Mi vulva se ha entregado por completo a mis juegos y solo, solo podía pensarte mientras gemía.
Tus besos eran mis sabanas y con ellos me he cubierto.
Foto: Cortesía & © by Evgeny Janush
Te creo.
Decías que las nubes traen tormentas.
Que el mar ya está listo para fundirse con el cielo, horizonte infernal en el puro verano.
Pero te creo.
Recuerdo las vigilias en tu cuerpo, las notas negras con puntillos suaves, ligados con las lenguas del pasado...
Y te creo.

Te creo entre las olas del silencio.
Miradas tan profundas como lagos.
Y entre los dos un hilo transparente, que me hace confesarme sin pecados.
Que te creo.
Te creo entre oropeles de deseo.
Entre hojas de azahares que resbalan.
Te creo sobre el peso de mi alma.
Y siento entre tus brazos que...
todavía....
Todavía te espero.
Foto: Cortesía & © by Thomas Kierst
"Mi pareja y yo nos complementamos perfectamente, es genial".
Me parece muy peligroso pensar que complementarse es algo "genial".
¿Qué es una relación complementaria?
¿Qué alternativas hay?
Allá vamos...

La relación complementaria es una unidad de dos personas, en donde carencias que tiene cada individuo las complementa con virtudes del... [continúa]
Ellos se toman de la mano:
algo habla entre sus dedos.
"Los amantes", Julio Cortázar
–Mi cómplice –me susurras al oído, en voz muy baja y ronca, mientras me rodeas con tus brazos para acercarme más a ti y me buscas la boca, estampándome un beso de esos que atolondran el cuerpo, trastocan la razón y encienden el deseo.
Días más tarde me vuelves a decir por teléfono:
–Me gusta esta complicidad entre nosotros. Lo fácil que se... [continúa]
A veces me pregunto qué se me dio por escribir y recordar –bueno, tranquilos, no lo cuento todo– aquella época en que trabajaba en el hospital y me divertía a lo pavote.
Hoy no hay historia de hospital, aunque me pregunto si lo mío será tan grave que necesite ayuda médica.
Sí, lo confieso.
Soy adicta.
Adicta por esa necesidad imperiosa que me reclama, ese deseo irrefrenable de consumirte para experimentar tus efectos y consumirme, para fundirme a tu cuerpo y a tu... [continúa]
Para Ángel...
Por estar..
Cuando era niño creía en los ángeles.
Creía que tenía un ángel para mí solo. Que me cuidaba y protegía y hasta creo recordar haberlo escuchado, salvándome de algún peligro.
Me lo imaginaba bello, con alas, bañado en un aura de luz resplandeciente, caminando a mi lado junto a mi sombra.
Era un ángel al que no podía concebir con forma y figura, pero a quien percibía sutil, suave, calmo, consolador,... [continúa]
| Ver otros días | ||||||
| Julio 2008 | ||||||
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