Colección Voyeur

Viernes 29 de Febrero de 2008
Consecuencias

Llevo unos días con un molesto dolor en la muñeca derecha y en el dorso de la mano.
Me resulta complicado teclear informes, teclear post, teclear el teléfono móvil, teclear incluso el teléfono fijo.
Me pregunto si me he roto la muñeca, pero me da a mí que no, así que empiezo a revisar mi enciclopedia de Medicina Casera tratando de dar con un diagnóstico en base a autoexploración un tanto cutre.
Nada. Es evidente que no soy médico.
Me planteo acercarme al hospital: idea descartada de inmediato. Emilio está de guardia. Sólo falta que tras llamarme "guarra" (o tras acercarse a mi casa mientras estaba yo tan ricamente abrazada al cuerpo de Cristóbal) me encontrara con mi mano en sus manos. Lo mismo me dice que lo ideal es darme un martillazo y machacarla del todo.
Así que dejo a Lili en casa de mi vecina encantada por pasar un rato con el hijo mayor de ésta (su primer amor: ¡qué ternura!) y camino los pocos metros que me separan de la Clínica con la que tengo concertada un seguro. Sí. Ya sé que trabajando yo en la Seguridad Social no dice mucho por mi parte que prefiera visitarme en la Asistencia Privada. Pero lo cierto es que aunque trabaje allí, a la hora de atenderme soy una más: y no soporto las esperas.
Me atiende un doctorcito recién salido de sus prácticas, no más de treinta años. Toquetea mi mano mientras me mira el canalillo mientras yo le miro el paquetillo.
–Parece una carga muscular, un sobreesfuerzo.
–Pues como no sea por culpa del teclado.
–No, no creo. ¿Has utilizado la mano últimamente para hacer algún tipo de movimiento repetitivo que conlleve presión?
Me da un ataque de risa. Me mira. Se ríe él también. Nos reímos los dos "Jajá jajá jajá". Me manda a casa con una receta para una crema y la premisa de "portarme bien".

La próxima vez que Cristóbal venga a pasar tres días conmigo, las pajas que se las haga él. Por prescripción facultativa.

 
Publicado por Amanda a las 05:00

Respuestas
29 Febrero 2008 - 08:20
Enviar un emailAngel
Amanda:no paré de reirme después de leer el final...¿no te imaginás la prescripción facultativa de Emilio, de haber caído en sus manos??? De sólo pensar en el motivo por el cual te aquejaba el dolor...te hubiera inutilizado la "mano"de por vida:_)jajajajajjaja. Te lo digo con conocimiento de causa... Un beso y que se repitan esos días Genia.. ...por momento ese tipo de dolor resulta "muy gratificante"...hasta te diría muy terapéutico...jajajjjaja Angel.
01 Marzo 2008 - 12:49
Vero
Amanda: jajajjajajaja en este tipo de anécdotas también me anoto para contar...jajajjaja.Muy bien final y espero que estes mejor de tu mano,jajajajja.Besitos y excelentes vibras!!!!.Vero

Tamaño de letra
Sindicación
Publicaciones
Publicidad
 
 
Categorías
Enlaces