Te digo ?Amor? y tú piensas en corazoncitos rosados, sin reparar en las flechas que los atraviesan.
Te digo ?Amor? y a tu mente vienen las rosas, pero te empeñas en no reconocer que hasta la más bella tiene espinas.
Te digo ?Amor? y a ti te suena a Cupido, ¿acaso sabes que es hijo de Venus y Marte, los dioses del amor y de la guerra?
Te digo ?Amor? e inmediatamente te pones en puntas de pie para tocar el Cielo, poco te importa que para ello debas abandonar la Tierra.
Te digo ?Amor? y tus oídos se llenan de la melodía de violines, pues prepárate a bailar al son que se nos antoje tocar ese día.
Te digo ?Amor? y ves todo rosado, recuerda que ese color se forma con el rojo de la pasión y el blanco de la luz.

Te digo ?Amor? y tu mirada se dirige a esa luz al final del túnel, ¿alguna vez te has preguntado si te animas a atravesarlo?
Te digo ?Amor? y te concentras únicamente en la cara que más te agrada, ignorando el resto de sus distintas facetas.
Te digo ?Amor? y ante tus ojos aparece un regordete querubín de alas luminosas, entonces no pretendas recortarlas para impedir su vuelo.
Te digo ?Amor? y sin más te invito a hacerlo, ¿por qué no llamar al pan pan, al vino vino y al sexo sexo?
Te digo ?Amor? y te apresuras a repetirlo, por favor hazlo así con mayúscula, no lo disminuyas a una palabra común y corriente.
Te digo ?Amor? y comparas mis besos con el más dulce almíbar, ten presente que en la receta recomiendan cocinarlo a fuego lento.
Te digo ?Amor? y tú respondes ?Amor?, ¿escuchas nuestro eco reverberar por todo el Universo?
Foto: ?Passagem? Cortesía & © by Kazuo Okubo