Uno de los errores que más frecuentemente cometemos de manera inconsciente es lo que llamamos “filtro mental”: nos obcecamos en magnificar lo negativo de una situación, minimizando todo lo positivo de esa situación.
Me acuerdo de mi amiga Laura el primer año de facultad. Tras los exámenes de la primera convocatoria, fuimos juntas a recoger nuestras notas. Laura había aprobado doce asignaturas con notables, excelentes e incluso dos matrículas de honor. Pero había suspendido estadística: “He suspendido Estadística, joder, vaya mierda, menuda mierda, joder, joder, he suspendido Estadística”.
También yo suspendí Estadística, pero obtuve siete excelentes y cinco notables y mientras ella estaba casi agónica explicándole a todo el mundo que había suspendido Estadística, yo estaba eufórica contándoles que había sacado siete excelentes en mi primer año de facultad.
Quizás el filtro mental no sea el error que más frecuentemente cometo. Pero a veces me ataca como a todo ser pensante. Y creo que ayer fue una de esas veces.
Frente a mí, sentado en un restaurante impresionante, en un ambiente divertido y distendido, con una botella de Enate Chardonnay 2012, una bandeja de marisco, con una perfecta camisa blanca, vaqueros impecables, ojos azules profundos, y la mirada de la complicidad, Cristóbal me acompañaba.
De pronto pensé en las veces en que no podía estar así junto a él. En las veces que le he visto partir. En el día siguiente y en la despedida. En todos esos instantes en que no le tengo.
Y me sentí contrariada, triste, impotente, infeliz.
Me cargué la cena en dos minutos.
Por suerte, yo no me enamoro de cualquiera. Así que llegando a casa, a pesar de haberle dado una inmerecida nochecita de reproches y resentimientos, me pidió que me subiera sobre la mesa, me bajara las bragas, me quitara la camisa, abriera mi alma de una vez, y me dejara follar.

Debe ser porque he tenido uno de los orgasmos de mi vida, que hoy recupero la sonrisa de gilipollas y me siento, de nuevo, completamente feliz.
Foto: Cortesía & © by Karsten Beumler