Me encantó el debate montado ayer respecto a mi cita, así que obviaré contaros qué pasó en ella exceptuando un punto que me parece interesantísimo aclarar: no era mi primera cita con él.
Como bien dije, iba a “una nueva cita”.
En concreto, la tercera.
Pero como ya se aparecieron mis queridas amigas de la “Liga de Mujeres reprimidas en busca de Maridito”, blandiendo su discurso político de mujeres con derecho a nevera, cocina, carritos del Mercadona y churumbeles con nombres ridículos, dándole otra vez más, a la absurda cuestión de si follar en una primera cita es o no adecuado (¿Correcto? ¿Decente? ¿De mujeres de bien?), dejé que el tema rodara por sí mismo.
Por supuesto en el comentario treinta y pico salió el que me llamó puta.
También apareció el que te suelta lo de que si follas, después te sientes sola (pues ni te cuento si encima de sola, no follas.)
En fin, el clásico devenir de comentaristas cuando insinúas algo relacionado con el sexo.
El que dijo que además éramos racistas por no sé qué comentario acerca de la ablación en el tercer mundo (si alguien es capaz de relacionarlo con el tema de mis braguitas de puntilla negra, tiene premio) le añadió un puntito de originalidad al tema, que una está un poco cansada, después de tres años de blog, de aguantar siempre el mismo discurso moralista, acomplejado, agresivo, psicoanalítico de pastel y de insulto fácil.
Por si a alguien no le ha quedado claro, tengo casi cuarenta años y hago con mi vida lo que me da la real gana.
Y los condones, los compramos juntos.
TABLÓN DE ANUNCIOS

Hoy me ha dicho el padre de Marquitos que con él no se juega.
Vendo vestidito de porno "chacha" y kit de lubricantes efecto frío-calor.
Foto: Cortesía & © by Paul Banner