Me gusta provocarte. Que hoy por hoy no es malo, ni es bueno. Y, te cuento, te explico.
Me gusta provocarte porque no sabes cómo mirarme.
Que por un segundo deseas desnudarme, rápido y violento, y cuando por fin llegas... mi mirada es de niña desvalida.
Te vuelves tierno, me abrazas.
Hoy no será.

Me gusta provocarte porque no sabes cómo acercarte.
Que hoy vienes a verme y a acompañarme y en el momento menos pensado te lamo el cuello, rozo tu cuerpo, te beso, me agacho, me dejo, me empapo.
Y hoy, puede ser.
Me gusta provocarte, y está claro que siempre vuelves, que siempre vuelvo, que hay algo vivo que nos mueve a buscarnos.
Y tú como yo, lo sabemos, y nos gusta, y provocamos el encuentro cada día, cada noche... sin saber si hoy será, o no.
Foto: “Light and grace” (Model: Holly) Cortesía & © by Howard Nowlan